La educación superior enfrenta uno de los momentos de transformación más profundos de su historia. Bajo esta premisa, la Universidad Continental realizó una nueva edición de Innovative Universities 2026, encuentro internacional que reunió a especialistas de organismos multilaterales, instituciones académicas y empresas de tecnología educativa para reflexionar sobre cómo construir una educación superior sin fronteras, capaz de responder a los desafíos de un mundo cada vez más interconectado y cambiante.
La jornada contó con la participación de Christina Saksanian, rectora de la Universidad Continental; Borhene Chakroun, director de Políticas y Sistemas de Aprendizaje Permanente de la UNESCO; David Bullón, especialista en innovación educativa; y Andrés Núñez, fundador de la plataforma de educación digital Griky.
Educación sin fronteras para cerrar brechas de acceso y aprendizaje
Durante la inauguración del evento, la rectora de la Universidad Continental, Christina Saksanian, sostuvo que la educación superior debe evolucionar desde un modelo centrado en la preparación para la vida profesional hacia uno enfocado en el aprendizaje permanente. “Estamos pasando de una cultura de aprender para la vida a una cultura de aprender durante toda la vida”, afirmó. Frente a ello, Saksanian destacó que este desafío requiere superar cuatro grandes fronteras que aún limitan el acceso al conocimiento: el tiempo, el acceso a la información, la conexión entre educación y empleo, y la tecnología.
Entre los datos presentados, señaló que en América Latina solo tres de cada diez jóvenes entre 18 y 24 años acceden a la educación superior. Asimismo, indicó que en el Perú apenas el 41,3 % de los jóvenes cuenta con estudios superiores, mientras que las brechas digitales persisten: el 77 % de la población urbana de la región tiene acceso a internet, frente al 38 % en zonas rurales.
Inclusión, inteligencia artificial e internacionalización: los desafíos globales
Desde la UNESCO, Borhene Chakroun presentó una visión global sobre el estado actual de la educación superior y los retos que marcarán su evolución durante los próximos años.
Según datos del organismo, el número de estudiantes de educación superior en el mundo pasó de 100 millones en el año 2000 a más de 269 millones en la actualidad. Asimismo, destacó que actualmente existen 114 mujeres matriculadas por cada 100 hombres, aunque persisten brechas en áreas como ingeniería, ciencias de la computación y puestos de liderazgo. “La inclusión no consiste únicamente en abrir las puertas de la universidad; también implica asegurar que todos los estudiantes tengan las condiciones para tener éxito”, sostuvo.
El representante de la UNESCO identificó cuatro prioridades para el futuro de la educación superior: fortalecer la equidad e inclusión, impulsar una transformación digital ética y centrada en las personas, promover trayectorias de aprendizaje flexibles mediante nuevas certificaciones y microcredenciales, y repensar la internacionalización más allá de la movilidad estudiantil.
Actualmente, más de 7,3 millones de estudiantes cursan estudios fuera de sus países de origen, cifra que casi se ha triplicado desde el año 2000. Para responder a este contexto, la UNESCO viene impulsando iniciativas como la Convención Mundial sobre el Reconocimiento de las Cualificaciones relativas a la Educación Superior, ratificada por 41 países, y el Pasaporte de Cualificaciones para refugiados y personas desplazadas.
Reimaginar la universidad en tiempos de inteligencia artificial
Por su parte, David Bullón planteó que las universidades enfrentan un doble desafío: adaptarse al acelerado avance tecnológico y responder a una creciente crisis de identidad humana en un mundo cada vez más automatizado.
El especialista explicó que tecnologías como la inteligencia artificial generativa están acelerando la transformación del conocimiento a una velocidad sin precedentes y obligarán a las instituciones educativas a reinventarse constantemente. “Las modalidades educativas mediadas por tecnología podrían transformarse cada tres años, lo que obliga a las universidades a vivir en una reinvención continua”, señaló.
Bullón propuso la creación de laboratorios o espacios de experimentación donde estudiantes, docentes, empresas y organizaciones puedan colaborar para diseñar nuevas formas de aprendizaje y responder a desafíos sociales, ecológicos y tecnológicos.
Asimismo, planteó que el propósito de la educación superior debe trascender la transmisión de conocimientos para convertirse en una plataforma de “transformación integral”, capaz de formar personas con una comprensión más profunda de las dimensiones intelectuales, sociales y ambientales del desarrollo humano.
Hacia una universidad omnipresente y para toda la vida
El fundador de la plataforma de educación digital Griky, Andrés Núñez, coincidió en que la educación superior se encuentra frente a una oportunidad histórica para ampliar el acceso al aprendizaje gracias a las tecnologías emergentes. “Estamos viviendo una multirrevolución”, afirmó al referirse al avance simultáneo de la inteligencia artificial, la computación cuántica, los entornos inmersivos y otras innovaciones que están redefiniendo la forma de aprender y trabajar.
Núñez proyectó que para el año 2030 la matrícula global en educación superior podría duplicarse, pasando de 200 millones a 400 millones de estudiantes, y que más de la mitad corresponderá a perfiles no tradicionales.
Ante este escenario, propuso avanzar hacia una “universidad omnipresente”, entendida como un ecosistema de aprendizaje hiperconectado, flexible y personalizado, donde las personas puedan acceder a formación continua durante toda su vida. “La sociedad es impulsada por la tecnología, pero será definida por nuestra humanidad”, destacó.
Una visión compartida para transformar la educación superior
Pese a abordar la transformación educativa desde perspectivas distintas, los cuatro ponentes coincidieron en una idea central: las universidades deben evolucionar para responder a una sociedad donde el conocimiento cambia constantemente y el aprendizaje deja de ser una etapa para convertirse en un proceso permanente.
La necesidad de derribar barreras de acceso, fortalecer la inclusión, aprovechar la inteligencia artificial de manera ética, promover la colaboración internacional y desarrollar modelos educativos más flexibles fueron algunos de los consensos que marcaron el encuentro.
Como miembro de Continental International Education, la Universidad Continental realizó la tercera edición del Innovative Universities 2026 que se consolidó como un espacio para reflexionar sobre el papel que deberán asumir las instituciones de educación superior en la construcción de sociedades más inclusivas, sostenibles e innovadoras, capaces de formar ciudadanos preparados para aprender, adaptarse y transformar el mundo a lo largo de toda su vida.
Mira la conferencia completa aquí https://www.youtube.com/watch?v=mpH1MAVORhU
