¿Un nuevo océano en la Tierra? El fenómeno que está separando a África en dos grandes bloques

África está experimentando una transformación que podría modificar su territorio y dar origen a un nuevo océano. En el Rift de Turkana, una depresión geológica entre Kenia y Etiopía, se ha detectado que la corteza terrestre se está debilitando y adelgazando. Un estudio publicado en Nature reveló que esta zona presenta un espesor menor del que se había reconocido, lo que representa una etapa importante en la separación de dos grandes placas tectónicas. Aunque el cambio ocurre lentamente, el hallazgo permite comprender cómo comienzan a dividirse los continentes y qué condiciones se necesitan para formar nuevas cuencas oceánicas. A continuación, te contamos qué ocurre bajo el territorio africano, cuáles son las causas de este fenómeno y cuánto podría tardar la aparición de un nuevo océano.

¿POR QUÉ ÁFRICA PODRÍA DIVIDIRSE EN DOS GRANDES BLOQUES Y DAR ORIGEN A UN OCÉANO?

La transformación está relacionada con el desplazamiento de dos grandes estructuras de la corteza terrestre: las placas Nubia y Somalí. La primera comprende la mayor parte del continente africano, mientras que la segunda se encuentra en el sector este. Durante décadas, África fue considerada una sola unidad tectónica, pero desde los años setenta comenzaron a identificarse pruebas de que ambos bloques estaban separándose.

Este movimiento forma parte del Rift de África Oriental, un extenso sistema de fracturas que recorre aproximadamente 3.500 kilómetros, desde la depresión de Afar, en Etiopía, hasta Mozambique. A lo largo de esta región existen fallas, actividad volcánica y movimientos sísmicos que evidencian la transformación del terreno. Si la separación continúa durante millones de años, podría terminar con la formación de una nueva cuenca oceánica.

¿QUÉ ESTÁ PROVOCANDO LA SEPARACIÓN DE LAS PLACAS TECTÓNICAS?

El fenómeno se produce porque las placas Nubia y Somalí se desplazan en sentidos opuestos, generando una tensión que estira y debilita el terreno. Una de las explicaciones científicas señala que el calor proveniente del interior de la Tierra provoca el levantamiento y la deformación de la litosfera, una estructura que comprende la corteza y la parte superior del manto.

Como consecuencia, las rocas comienzan a fracturarse y el magma encuentra caminos para ascender desde las profundidades. Estos movimientos, junto con la actividad volcánica, contribuyen a crear las depresiones y fallas características del este africano.

Las mediciones GPS permiten conocer la velocidad de este desplazamiento. Los registros muestran que ambas placas se alejan aproximadamente 7 milímetros por año en promedio. En el sector del Rift de Turkana, la velocidad identificada por los investigadores alcanza unos 4,7 milímetros anuales.

¿QUÉ DESCUBRIERON LOS CIENTÍFICOS EN EL RIFT DE TURKANA?

Uno de los principales hallazgos de la investigación es que la región atraviesa una fase denominada ‘necking’, caracterizada por el estrechamiento de la corteza terrestre debido a la tensión tectónica. Para comprender este proceso, los científicos lo comparan con un caramelo blando que se estira desde sus extremos y termina adelgazándose en el centro.

El análisis del subsuelo permitió identificar que la corteza tiene menos de 13 kilómetros de espesor en el punto central del rift. En cambio, fuera de esa zona supera los 35 kilómetros. Esta diferencia demuestra que la deformación está concentrada en un sector específico.

Christian Rowan, autor principal del estudio, explicó que la separación se encuentra más avanzada de lo que se había reconocido. Por su parte, la geofísica Anne Bécel indicó que la corteza habría alcanzado un punto crítico que aumenta sus posibilidades de fracturarse, según informa La República.

¿CUÁNDO PODRÍA FORMARSE EL NUEVO OCÉANO?

El adelgazamiento de la corteza todavía no significa que exista un océano en formación. Para llegar a ese escenario debe producirse otra etapa conocida como oceanización, en la que el terreno continental termina de romperse y permite el ascenso del material del manto.

El magma alcanzaría la superficie, se enfriaría y formaría nueva corteza oceánica. Posteriormente, el agua de los océanos cercanos podría ingresar en la depresión generada entre los bloques separados.

Los investigadores calculan que todavía tendrían que transcurrir varios millones de años antes de alcanzar esa fase. El Rift de Turkana comenzó a desarrollarse hace decenas de millones de años y su adelgazamiento localizado habría empezado hace aproximadamente cuatro millones de años.

Por ahora, no existe una fecha definida para este acontecimiento. Sin embargo, el descubrimiento ofrece una oportunidad para estudiar cómo se fragmentan los continentes y comprender mejor los procesos que, con el paso del tiempo, pueden dar origen a nuevos océanos.

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