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Tomás Aladino Gálvez Villegas se convirtió este lunes en el nuevo fiscal de la Nación interino, en reemplazo de la fiscal suprema Delia Espinoza, quien fue suspendida por seis meses, para ejercer el cargo funcional, por la Junta Nacional de Justicia (JNJ).
Gálvez Villegas deberá -en principio- completar los tres años de gestión para los que había sido elegida Espinoza Valenzuela, los mismos que se cumplirán en noviembre del 2027. Ese plazo podría variar si Espinoza logra su reincorporación mediante algún recurso judicial o ante la propia JNJ.
Su designación se concretó luego de que los fiscales supremos Pablo Sánchez y Zoraida Ávalos declinaron de asumir la conducción del Ministerio Público de manera interina por decisiones personales.
Gálvez asumió dicho encargo en la sesión de la Junta de Fiscales Supremos donde también participaron los fiscales supremos titulares Patricia Benavides y Juan Carlos Villena, quienes estuvieron de acuerdo con la sucesión.
Pese a que fuentes del Ministerio Público (MP) habían señalado que Gálvez Villegas era uno de los que estaba en contra de la elección por línea de sucesión -consideraba que debía ser por elección- terminó aceptando el cargo.
El fiscal supremo, otrora investigado por el Caso Los Cuellos Blancos del Puerto, asumirá la máxima función en otro de los varios momentos álgidos por los que ha venido atravesando el Ministerio Público en los últimos años.
En declaraciones a El Comercio, Gálvez Villegas indicó que luego de su designación está dedicado a la transferencia de gestión y no quiso dar detalles sobre sus próximos pasos. Sin embargo, adelantó que trabajará con los miembros de la JFS y buscará “siempre consensos en aras de la unidad de la institución”. [Ver entrevista]
Son abiertamente conocidas las discrepancias que mantiene respecto a sus colegas, los fiscales supremos Pablo Sánchez Velarde y Zoraida Ávalos Rivera. Contradictoriamente, debido a que ambos rechazaron asumir el interinato, Gálvez pudo llegar a dirigir el Ministerio Público.
Con su designación, desde el MP esperan limar asperezas con el Congreso de la República y el Ejecutivo. Sin embargo, ello aún tiene pronóstico reservado.

El nuevo fiscal de la Nación interino, quien estuvo alejado cerca de cuatro años de la función fiscal, tras su suspensión en el 2020 y posterior destitución en el 2021, también ha cuestionado públicamente a su antecesora, la suspendida fiscal de la Nación Delia Espinoza.
Precisamente, debido a la suspensión de Espinoza, por el momento deberá conducir las riendas de la fiscalía de la Nación de manera interina. Ello, debido a que Espinoza Valenzuela aún puede presentar una reconsideración ante la Junta Nacional de Justicia a fin de anular la medida cautelar de suspensión y ser reincorporada en el cargo.
Si bien las probabilidades de que ello ocurra son escasas -teniendo en cuenta las desavenencias previas que ha tenido la suspendida fiscal de la Nación con la JNJ- también podría retornar a su cargo por mandato judicial.
Sobre todo, debido a que el abogado Luciano López, defensa legal de Espinoza, ya anunció que recurrirán a la vía judicial para anular la suspensión y el proceso disciplinario abierto en contra de su patrocinada.
De esta manera, el Ministerio Público y la Fiscalía de la Nación una vez más transitarán por similar camino que ya atravesaron con Patricia Benavides, cuando fue suspendida a fines del 2023 -inicialmente- y posteriormente destituida.
Gálvez Villegas también ha sido un duro crítico contra el Equipo Especial Lava Jato y los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez. A estos últimos les atribuyó haber favorecido los intereses de la empresa Odebrecht.
Por ello, en declaraciones a RPP, anunció que evaluará la situación de ambos. “Eso tenemos que evaluarlo, verificar objetivamente si esa primera sospecha es cierta y en función a ello tomar la decisión que corresponde”, expresó.

Tomás Aladino Gálvez Villegas es abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Es magíster con especialidad en derecho civil y también en derecho y ciencia política.
Inició su carrera en el sistema de justicia como juez superior titular en abril del 2002, luego de ser nombrado por el desactivado Consejo Nacional de la Magistratura (conocido hoy como Junta Nacional de Justicia).
Sin embargo, un año después, se postuló como fiscal supremo adjunto, siendo designado en el cargo por el CNM. Así inició su carrera en el Ministerio Público.
En diciembre del 2015, tras un concurso público, fue designado fiscal supremo titular lo que le permitió integrar la Junta de Fiscales Supremos.
El fiscal, natural de Cajamarca, fue director del Centro de Asuntos Interculturales y Rondas Campesinas del Ministerio Público.

En el 2018, fue implicado en uno de los mayores escándalos del sistema de justicia, conocido como el Caso Los Cuellos Blancos del Puerto.
En agosto del 2018, El Comercio dio a conocer un audio en el que Gálvez le solicitaba al entonces juez supremo César Hinostroza, considerado como uno de los cabecillas de la organización criminal Los Cuellos Blancos del Puerto, que apoye al entonces fiscal Walther Delgado en torno a una demanda que tenía pendiente de resolverse en la Corte Suprema; específicamente en la sala presidida por Hinostroza.
Sin embargo, no fue el único caso, posteriormente diversos medios -entre ellos IDL Reporteros- difundieron otros audios en que el Gálvez Villegas se veía comprometido con otro pedido a Hinostroza, a fin de que pueda ayudar al rondero Segundo Villalobos Zárate, quien enfrentaba un proceso ante la Corte Suprema. Y un tercer caso estaba vinculado al empresario Mauricio Arrieta.
El ahora fiscal de la Nación interino también fue comprometido con un proceso vinculado al partido de Podemos Perú (PP), liderado por el congresista José Luna Gálvez y exintegrantes del Consejo Nacional de la Magistratura.
En febrero del 2020, la Junta Nacional de Justicia abrió proceso contra Tomás Gálvez por el caso Los Cuellos Blancos del Puerto.
Cinco meses después, Gálvez Villegas fue suspendido en el cargo de fiscal supremo, al ser proceso ya no solo por la JNJ, sino también era investigado por el mismo Ministerio Público.
En ese momento, se le atribuyó ser parte de una organización criminal liderada por el prófugo Hinostroza Pariachi.
La destitución de Gálvez Villegas llegó en abril del 2021, cuando la JNJ determinó que no podía seguir como integrante del MP debido a la gravedad de los cargos en su contra.
Gálvez inició un proceso ante el Poder Judicial con la finalidad de revertir su destitución. Sin embargo, su pedido finalmente fue atendido por el Tribunal Constitucional (TC), que en abril de 2025, anuló la decisión de la JNJ y dispuso la reincorporación en el cargo como fiscal supremo titular.

En su resolución el TC dejó a salvo la competencia de la Junta Nacional de Justicia para iniciar un nuevo procedimiento disciplinario en contra de Gálvez Villegas, pero hasta la fecha la JNJ no ha dado cuenta si existe o no una nueva investigación sobre este tema.
Antes de su reincorporación, la suspendida fiscal de la Nación Delia Espinoza solicitó al Poder Judicial la suspensión en el cargo de Gálvez Villegas -por el caso Podemos Perú- pero fue rechazado en doble instancia.
Así, finalmente, en junio del 2025, Gálvez Villegas fue reincorporado como fiscal supremo titular.
Pese a las denuncias constitucionales que se presentaron, el Congreso de la República terminó por archivar los casos más graves que tiene en su contra.
En julio de este año, la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales determinó que no procedía la acción penal en contra de Gálvez Villegas por la inscripción de Podemos Perú y donde presuntamente se le atribuía haber ofrecido su ayuda ante el CNM para que se nombraran un jefe de la Oficina Nacional de Proceso Electorales (Onpe), afines a sus intereses.

En este caso, aún se espera el pronunciamiento formal de la Comisión Permanente, que tiene que corroborar un dictamen de la SAC que archiva el caso.
Su partido político
Durante el tiempo que estuvo fuera del Ministerio Público, Gálvez incursionó en la política formando su propio partido político Peruanos Unidos, mediante el que pensaba postular a la presidencia durante las elecciones del 2026.
Sin embargo, tras su reincorporación tuvo que renunciar no solo a su partido; sino también a su militancia debido que es incompatible con la función fiscal.
No obstante, su partido político logró la inscripción para participar en las justas electorales.
En junio de este año, Tomás Aladino Gálvez Villegas fue reincorporado formalmente por la Junta de Fiscales Supremos y asignado a la Fiscalía Suprema de Familia.
Antes de asumir el cargo como fiscal de la Nación interino, expidió una disposición el 8 de setiembre, abriendo investigación a Gino Ríos Patio (presidente de la JNJ), María Teresa Cabrera Vega (vicepresidenta) y los miembros Jaime Pedro De la Puente Parodi, Víctor Hugo Chanduvi Cornejo, Germán Alejandro Julio Serkovic Gonzáles y Cayo César Galindo Sandoval.
Esto por su actuación como miembros de la institución, en calidad de presuntos autores del presunto delito contra la administración de justicia en su modalidad de avocamiento ilegal de proceso en trámite, por haber dispuesto la reposición de Patricia Benavides como fiscal de la Nación en su resolución de Resolución n.° 231-2025-JNJ de junio del 2025.

De acuerdo al documento obtenido por este Diario, se dispuso investigar los hechos por el plazo de 60 días, citando a todos los implicados.


Previo a ello, tras su reincorporación al cargo, el fiscal supremo volvió a protagonizar otro escándalo al publicarse un video en el que se le veía reunido con el abogado Luis Castillo Alva, quien actualmente es procesado por el Caso Los Cuellos Blancos del Puerto y también por su vinculación con la presunta organización criminal que habría liderado la exfiscal de la Nación, Patricia Benavides (Caso La fiscal y su cúpula en el poder).
La reunión se habría producido en agosto, en un local ubicado en el Centro de Lima.

Tanto Gálvez Villegas y Castillo Alva terminaron por reconocer el encuentro, y aseguraron que no existe ningún vinculación con los procesos que se siguieron en su contra que restrinja o prohíba que se reúnan.
El fiscal supremo fue más allá y denunció que existía una conspiración desde el Ministerio Público, acusando de un presunto reglaje en su contra. Ello fue negado por la fiscalía de la Nación, liderada entonces por Delia Espinoza, quien descartó cualquier acto de “reglaje o marcaje” en contra de funcionarios.
No obstante, la reunión con Castillo Alva no pasó desapercibida y el Ministerio Público recibió una “denuncia anónima” contra el hoy designado fiscal de la Nación interino. El caso se encontraba en la Fiscalía de la Nación para su evaluación a fin de determinar si se abría o no una investigación.
Debido a que Gálvez Villegas asumió el cargo de fiscal de la Nación interino no podría calificar la denuncia en su contra -de no haberse sido ya previamente resuelta- por lo que tendría que inhibirse y derivar la misma al fiscal más antiguo, en este caso el fiscal supremo Pablo Sánchez, para su calificación.
Otro de los hechos más resaltantes que marcaron la gestión de Gálvez Villegas luego de su reincorporación, fue su decisión de archivar la investigación contra el presidente del Congreso de la República, José Jerí.
El congresista de Somos Perú venía siendo investigado por el presunto delito contra la libertad sexual, denunciado por la persona C.S.V.N en diciembre del 2024.

Como se recuerda, Jerí Oré fue elegido presidente del Parlamento a finales de julio de este año. Solo una semana y media después, el 8 de agosto del 2025, el entonces fiscal supremo de Familia emitió una disposición señalando que no había elementos para formalizar y continuar la investigación preparatoria contra el parlamentario.
Precisamente, tras la designación de Gálvez Villegas como fiscal de la Nación interino, Jerí Oré señaló que como Congreso, son respetuosos de las decisiones del MP.
“Más allá de algún tipo de opinión subjetiva que no viene al caso, toda autoridad pública tiene que saber respetar las decisiones de las instancias e instituciones correspondientes”, sostuvo al ser consultado por la designación.

