- Con solo 5 en Europa ¿hay un once sub 25 de Mano Menezes con real chance de liderar el “recambio generacional”?
- El Perú de Mano cierra la gira con peores números que Chemo, Ibáñez y Franco Navarro: ¿qué se puede rescatar de esta fecha doble?
De la búsqueda de las palabras claves “Selección peruana” más “fracaso” en los últimos días, Google ofrece una completa entrega de noticias, videos, fotos, podcast y reels con material reciente de la fecha FIFA setiembre-octubre del 2026. Es el primer síntoma post batalla perdida, del desánimo generalizado y el futuro incierto.
La derrota 2-0 ante Colombia en Miami fue la fotografía final de un equipo embrión, que todavía no encuentra una identidad, que depende demasiado de sus veteranos y que mira hacia el futuro con un plantel que, salvo excepciones, todavía no tiene la experiencia internacional necesaria para sostener una camiseta a la que le exigen competir.
¿Es esta la peor crisis de la selección peruana de la historia? No existe una sola respuesta. Primero, el contexto: somos penúltimos en la última Eliminatoria, hoy Perú es 53 el ránking FIFA y, salvo el milagroso caso Fabio Gruber -del que solo hemos visto el 50%-, no tiene ningún futbolista nacido en Liga 1 en las cinco ligas top del mundo. Los países espejo, digamos Venezuela, tienen más de 200 elementos en Europa, según data del CIES Football Observatory. Ni pensar en Colombia, que tiene más de 500.
“No podría decir que es la peor. Si nos remontamos a 1990, el Perú que jugó las Eliminatorias para el Mundial de Italia ’90 no ganó un solo partido”, responde Mario Fernández, histórico periodista de El Comercio que cubrió a la selección desde México 1970. Diego Rebagliati, comentarista en Movistar Deportes y Satélite+, por su parte, recalca que “viene de una crisis desde la Eliminatoria pasada” y, además, coincide. “Se parece más, probablemente, al equipo de finales de los 80, principios de los 90, o a la selección previa al Mundial del 2010 que tenía grandes jugadores, pero no todos participaban”.

En cambio, para Coki Gonzales, de Latina Deportes, “es sin duda alguna la peor selección que yo he visto”. También recuerda a la selección que dirigía Pepe Macia en 1989. “Tenía mejores individualidades que esta, a pesar de que hizo cero puntos en esa Eliminatoria (Italia 1990) y consiguió tres empates en la Copa América del 89”, comenta. El exdirector y fundador del Diario El Bocón, Jorge Esteves, sentencia sobre la pregunta: “Pensé que las peores eran las de fines de 80 e inicios del 90, pero la de hoy la supera”.
La dura estadística
Perú, por su cuenta, también tiene argumentos para responder a la pregunta. Terminó las Eliminatorias al Mundial 2026 en el penúltimo lugar, con 12 puntos de 54 posibles y apenas seis goles en 18 partidos. Ahora, después de la gira por Norteamérica, la Bicolor suma apenas una victoria, cinco empates y diez derrotas en sus últimos 16 partidos. No hablamos -como sugiere Rebagliati- de un solo técnico: aquí está Juan Reynoso, Jorge Fossati y Oscar Ibáñez. Todos, técnicos elegidos y respaldados por el responsable político mayor, el cuestionado Agustín Lozano. Son números que desprestigian a nuestra selección, pero le corresponden directamente a su pobre gestión. Además, lleva 13 encuentros consecutivos recibiendo goles, a tres de igualar la peor racha histórica de 16 entre 1959 y 1965.
*El recordado 4-1 a Inglaterra, en mayo de 1959, fue parte de los partidos de terrible seguidilla de partidos recibiendo anotaciones.

Pero hay una cifra todavía más dolorosa: hemos retrocedido más de 30 años. Tan cerca de la peor racha sin ganar de toda la historia peruana, la que ocurrió entre 1993 y 1994 y llegó a 13 partidos. Comenzó con Vladimir Popovic en el banco y el 4-2 ante México en la Copa América de 1993 y terminó con Miguel Company y el 2-0 ante Ecuador en agosto de 1994 en un amistoso. Fueron 11 derrotas y dos empates (mira siguiente recuadro). La historia tiene memoria y también tiene números. En mitad de esa racha, sumamos 1 puntos en las Eliminatorias a USA 1994: Waldir, Maestri, Baroni ni Balán sumaron goles.
| Fecha | Ciudad | Rival | Marcador | Ocasión |
|---|---|---|---|---|
| 27.06.93 | Quito | México | Derrota 4-2 | Copa América 1993 |
| 13.07.93 | Lima | Uruguay | Derorta 2-1 | Amistoso |
| 17.07.93 | Montevideo | Uruguay | Derrota 3-0 | Amistoso |
| 01.08.93 | Lima | Argentina | Derrota 1-0 | Eliminatorias 1994 |
| 08.08.93 | Lima | Colombia | Derrota 1-0 | Eliminatorias 1994 |
| 15.08.93 | Asunción | Paraguay | Derrota 2-1 | Eliminatorias 1994 |
| 22.08.93 | Buenos Aires | Argentina | Derrota 2-1 | Eliminatorias 1994 |
| 29.08.93 | Barranquilla | Colombia | Derrota 4-0 | Eliminatorias 1994 |
| 05.09.93 | Lima | Paraguay | Empate 2-2 | Eliminatorias 1994 |
| 03.05.94 | Miami | Colomia | Derrota 1-0 | Miami Cup |
| 05.05.94 | Miami | Honduras | Derrota 2-1 | Miami Cup |
| 25.05.94 | Santiago | Chile | Derrota 2-1 | Amistoso |
| 08.06.94 | Santa Cruz | Bolivia | Empate 0-0 | Amistoso |
El panorama desolador
El problema no es solamente táctico. Es estructural. Mano Menezes está intentando encontrar futbolistas de élite en un medio que no produce. La Liga 1, que ha exportado 18 jugadores entre 2021 y 2025 al exterior, es una fábrica fantasma. Solo este 2026, como ventas reales, partieron Rafael Guzmán (Betis de España), Sebastián Osorio (Sporting Lisboa de Portugal) y Jesús Castillo (Espérance de Túnez). Eso explica sus pruebas, sus cambios y hasta decisiones que pueden parecer contradictorias. También aclara por qué el proyecto de Jean Ferrari, Director General de la FPF, incluye llevar a la altura de Juliaca al menos a tres selecciones sudamericanas para jugar la Eliminatoria. Es una verdad no dicha: no tenemos hoy un universo de seleccionables que compitan de igual a igual en la región. Lo dijo mejor el entrenador de Colombia, Néstor Lorenzo: “Los vimos en los partidos previos y creo que el recambio es poco. Tiene que venir desde abajo y es lo que propusimos nosotros acá”.

Contra Colombia, el equipo dejó sensaciones, más que conclusiones: 1) Defiende mejor de lo que ataca, cuando menos los 60 minutos de juego antes de que le anoten un gol. 2) Salvo Yotún, carece de enlaces que alimenten a sus delanteros, que corren detrás de la pelota. 3) Los cambios siempre son para debilitar el equipo, no para reforzarlo. 4) No parece haber un camino para hacer daño al rival, salvo los pies de Jairo Vélez. 5) Se habla de Mora, Huamán y Magallanes como “los hallazgos”. Muy poco para una selección que sin Gruber en la convocatoria por lesión no tiene un solo seleccionado jugando en una liga top del mundo. Cero.
Para Coki Gonzales, el mayor responsable político del momento de la Bicolor es el investigado Agustín Lozano, presidente de la FPF. “En la pandemia (2020-2022), él no hizo nada. Durante tres años los menores no trabajaron y hay un bache, un vacío”, comenta. Por su lado, Rebagliati sostiene que “la Federación se relajó con el tema de licencias, y los clubes tampoco tienen una convicción de trabajar con políticas de fomento a las divisiones menores e invertir en ello”.
Hoy el panorama no es alentador. Transfermarkt registra 26 jugadores en la plantilla de Perú y 10 de ellos actúan en el extranjero. El dato parece saludable hasta que se observa la profundidad de ese recorrido. La exportación ya no tiene el peso de aquella generación de los Pizarro, Farfán, Paolo y Vargas, entre otros.
El eje de los 36 años
Por eso el eje sigue descansando sobre tres hombres de 36 años: Pedro Gallese, Yoshimar Yotún y Gianluca Lapadula. No se trata de discutir sus carreras. Al contrario: sus carreras explican por qué siguen siendo necesarios. Gallese tiene 130 partidos con Perú y Yotún 138. Lapadula construyó gran parte de su trayectoria en el fútbol italiano, con pasos por Pescara, Milan, Genoa, Lecce, Benevento y Cagliari. Hoy vive una primavera con la ‘U’ en la Liga 1.

Pero una selección no puede confundir experiencia con futuro. Diego Rebagliati apunta a donde radica la crisis. “El proyecto de Ahmed, el de Chemo, todos quedaron a mitad de camino. Ni siquiera con oportunidad de ver si eran buenos o malos. Lo concreto es que el fútbol de menores está en una crisis, que en el momento que ha tenido que nutrir a la selección mayor, como es ahora cuando desaparecieron los jugadores que nos sostuvieron, nos ha dejado absolutamente en evidencia”, remata.
Y esa frase no es una crítica. Es un calendario. El problema aparece cuando el recambio no llega con suficiente fuerza. Si los veteranos son el puente, ¿quién está construyendo la otra orilla?
La mano del Mano
Como decíamos, Menezes ha encontrado señales. Jairo Vélez apareció como una alternativa real (5 goles en 7 partidos de la era). Piero Magallanes mostró personalidad y le urge un cambio de aire el 2027. Oslimg Mora, hoy menos delantero y más medio, dejó buenas sensaciones. También hay jóvenes como Bassco Soyer, Marco Huamán y Erick Noriega. Pero una cosa es encontrar jugadores y otra construir una generación. Si en algo coinciden los tres es que ninguno pasó por la Liga 1 con la recordada “Bolsa de Minutos”.
Fernández, Rebagliati, Gonzales y Esteves coinciden en una solución: los clubes deben entender que su principal obligación es formar. “Hace años que no sale un futbolista de talla mundial”, apunta el exdirector de El Bocón. Rebagliati sostiene que la Bolsa de Minutos “si no se hace obligatoria, no hay ningún tipo de convicción”. Mario Fernández también la considera necesaria, aunque “el gran problema es que no se cumpla y no reciban sanciones por ello”. Gonzales la define como “una necesidad imperiosa” para el fútbol peruano.
La etiqueta de “la peor selección de la historia” es durísima, aún sabiendo que existieron campañas más pobres y rachas más dolorosas en el pasado. Pero sí se puede afirmar que este Perú atraviesa uno de los momentos de mayor fragilidad de su historia reciente y camina hacia una generación de transición sin haber asegurado todavía quiénes serán sus líderes. Una selección reflejo de su estructura, camino a perder lo que le queda de autoestima.
Si Menezes no obtiene altísimas conclusiones de la gira y las aplica, si los clubes no mejoran la formación competitiva de sus futbolistas y la selección, en el llano o en altura, no encuentra pronto una identidad, sí puede convertirse en algo peor: la selección que recibió una herencia, vio cómo se apagaba y no supo construir la siguiente.
