La jornada de Keiko Fujimori: ¿De qué habló con Milei? ¿Y cuáles son las opciones que baraja para el MEF? Keiko Fujimori prepara solicitud de facultades para legislar en seguridad, economía y la emergencia por El Niño Aunque se trata de un mecanismo trascendental para garantizar la continuidad del Estado, no está regulado expresamente en la Constitución. Lejos de significar un vacío, los equipos de transferencia se han venido consolidando con el paso de los años como una práctica política y democrática que marca el cierre de una gestión y el inicio de otra. Su labor permite una transición ordenada del aparato estatal. Así, mientras la discusión ya parece enfocarse en quiénes integrarán el primer gabinete de Keiko Fujimori, lo cierto es que antes de ello hay un paso previo, la conformación del equipo de transferencia. Y su papel es clave. MIRA TAMBIÉN: Keiko Fujimori alista sus equipos para la transferencia: ¿Quién coordinará este proceso? “Una comisión de transferencia es aquella institución que se da entre los funcionarios que se van y los que vienen, en los cuales se tiene que pasar la posta del manejo administrativo y político del Estado al gobierno que entra por mandato de la voluntad popular. La cosa pública no le corresponde ni el actual gobierno ni al próximo, le corresponde al Estado”, expresó a El Comercio el abogado constitucionalista Aníbal Quiroga. En sus palabras, la Constitución “no es un reglamento” y no puede prever todo lo que ocurre en la vida del Estado. En esa línea, regula la estructura del Estado y establece un período gubernamental de cinco años. Lo demás, como la transferencia de un gobierno a otro, queda sujeto a las leyes de desarrollo, las leyes orgánicas y las normas de cada sector. Eso sí, los actuales funcionarios —remarcó Quiroga— no pueden negarse a entregar información, pues es claro que “mañana o más tarde” dejarán de ser autoridades y podrían ser pasibles de alguna responsabilidad. Añadió que el proceso debe desarrollarse con una participación honesta en la entrega de la cosa pública, que —reiteró— pertenece a todos los peruanos. Lee también: Radiografía del plan de Keiko Fujimori: las principales apuestas y desafíos, bajo análisis Para Natale Amprimo, excongresista y constitucionalista, la conformación de la comisión de transferencia responde a una práctica y convivencia política que ha venido evolucionando con el tiempo y que, aunque no esté prevista en la Constitución, ello no le quita fuerza ni importancia. “Es una cuestión de prácticas democráticas. El gobierno que entra quiere tener cierta información, y es obligación del gobierno que sale brindársela para que, cuando entre, no esté desprevenido”, expresó Amprimo a El Comercio. Sin embargo, advirtió que no debe asumirse que la información entregada por la gestión saliente será necesariamente completa o exacta y que, por ello, corresponde al equipo entrante contrastarla y verificarla. En lo que va del presente siglo, el Perú ha atravesado varios procesos de transferencia presidencial. Sin embargo, solo tres se produjeron entre mandatarios elegidos por voto popular —2006, 2011 y 2016—. En los otros tres, el presidente que entrega la posta al mandatario electo no había llegado al poder mediante elecciones, como ocurrirá este año con José María Balcázar y Keiko Fujimori [ver gráfica]. Lee también: Keiko Fujimori: Sus principales anuncios tras ser proclamada como presidenta electa Paradójicamente, tras la caída del régimen de Alberto Fujimori, en 2001 el gobierno de Alejandro Toledo recibió la transferencia de gestión del gobierno de transición encabezado por Valentín Paniagua. La comisión del gobierno electo de Perú Posible estuvo liderada por el entonces congresista Luis Solari, quien más adelante asumiría el Ministerio de Salud y posteriormente la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). El 11 de junio de 2001, apenas ocho días después de que Toledo fuera elegido presidente, se inició el proceso de transferencia. Se acordó que cada comisión sectorial trabajara de manera coordinada con el ministerio de su competencia. Además de Solari, entre los integrantes del equipo figuraban Pedro Pablo Kuczynski, responsable del área de Economía; Juan Velit Granda, de Relaciones Exteriores, Justicia e Institucionalidad Democrática; Raúl Diez Canseco, del área Social; Daniel Mora, de Defensa e Interior; y David Waisman, de Producción. Cinco años después, la transferencia de gestión entre Toledo y Alan García tuvo un marcado componente partidario. La comisión del gobierno electo estuvo integrada principalmente por dirigentes y cuadros técnicos del Partido Aprista, mientras que la coordinación del proceso en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) recayó en Luis Alva Castro, entonces congresista reelecto, quien posteriormente asumiría el Ministerio del Interior. Entre los principales integrantes figuraban José Antonio García Belaunde (Relaciones Exteriores), Enrique Cornejo (Economía), Jorge del Castillo (Agricultura, Producción y Comercio Exterior), Mercedes Cabanillas (Educación y Salud), César Zumaeta (Vivienda), Mauricio Mulder (Justicia y Trabajo), Luis Gonzales Posada (Interior y Defensa) y Javier Velásquez (Energía y Minas y Transportes). En 2011, Marisol Espinoza, electa como primera vicepresidenta, asumió la presidencia de la comisión de transferencia del gobierno entrante de Gana Perú. Para facilitar el proceso, la gestión aprista saliente puso a disposición todo el piso 19 del edificio de Petro-Perú, en San Isidro, mientras que en cada ministerio también se habilitó un espacio de trabajo para el equipo del nuevo gobierno. Junto con Espinoza participaron Luis Chuquihuara (PCM), Kurt Burneo (Economía y Finanzas), Harold Forsyth (Relaciones Exteriores), Avelino Guillén (Justicia), Manuel Dammert (Energía y Minas), entre otros. En 2016, Mercedes Aráoz, integrante de la fórmula presidencial de Pedro Pablo Kuczynski, lideró el equipo de transferencia del gobierno entrante de Peruanos por el Kambio. Aráoz también fue elegida congresista y posteriormente designada presidenta del Consejo de Ministros. El equipo estuvo integrado, además, por Martín Vizcarra, Fiorella Molinelli, Alfredo Thorne y Gino Costa, entre otros. En esa oportunidad, 108 técnicos y políticos fueron convocados para integrar las 19 comisiones de transferencia. De ellos, al menos 24 trabajaban o habían colaborado con el gobierno de Ollanta Humala, según informó Correo. El tema generó polémica. Lee también: Keiko, ¿las tiene todas?, una crónica de Fernando Vivas sobre la presidenta