La herencia de Pedro Castillo y Dina Boluarte: el Perú registra casi 170 ministros en cuatro años Juicio por terrorismo contra Bermejo llega a su fin: PJ emitirá veredicto ante pedido de 20 años de cárcel en su contra Sentado en el banquillo de los acusados y frente a los jueces que en las próximas semanas dictarán su sentencia, el expresidente Martín Vizcarra dio este lunes su declaración como acusado dentro de su juicio por los presuntos sobornos que habría recibido por parte de empresas que ganaron obras durante su gestión como gobernador de Moquegua. Además, comenzó a ser interrogado por su acusador, el fiscal Germán Juárez del equipo especial Lava Jato, quien pide una condena de 15 años de prisión. Si bien el expresidente ha dado múltiples declaraciones públicas sobre la acusación en su contra, este lunes fue la primera vez en que pudo dar su versión ante el juzgado y responder públicamente las preguntas de la fiscalía. En noviembre del 2024, el acusado optó por guardar silencio en ese momento y recién declarar al final del juicio, cuando todas las pruebas ya hayan sido evaluadas por el tribunal. Ese momento finalmente llegó este lunes, a poco de cumplirse un año del inicio del juicio. LEE TAMBIÉN | La herencia de Castillo y Boluarte: el Perú registra casi 170 ministros en cuatro años Sobre el final del interrogatorio, que continuará este jueves, Martín Vizcarra admitió que pidió a la empresa Obrainsa costear el alquiler de una avioneta para un vuelo Lima-Ilo que llevó a funcionarios bolivianos el 3 de diciembre del 2013, antes de que esa constructora firmara el contrato para el proyecto Lomas de Ilo. Para la fiscalía, ese alquiler (valorizado en unos S/ 35 mil) fue parte del presunto soborno que esa empresa dio al entonces gobernador, junto a una posterior entrega de S/ 1 millón. El hecho que haya sido antes de la firma del contrato, sostiene el Ministerio Público, responde además a un “condicionamiento” de parte del entonces gobernador a la constructora de cara a la posterior firma del contrato, que se hizo solo tres días después. Por su parte, el expresidente aseguró que el pedido se hizo a la empresa bajo el concepto de “responsabilidad social” y que no hubo “relación directa” con el proceso de adjudicación del que era parte por entonces Obrainsa con el gobierno regional. Además, remarcó que la UNOPS, entidad que dirigió el proceso de licitación, ya había determinado que la empresa había ganado la buena pro para la obra, a pesar de que el contrato aún no se suscribía. Esa firma recién se dio el 6 de diciembre del 2013. En otras palabras, el pedido vinculado a la avioneta se hizo mientras Obrainsa tenía un interés pendiente con el gobierno regional: aún no concretaba formalmente su intención de hacerse con el contrato de Lomas de Ilo. La licitación estuvo a cargo de la UNOPS y el concurso fue ganado por esta constructora, de acuerdo con la acusación, gracias a que Martín Vizcarra los citó para darle “información privilegiada” sobre la oferta que debían hacer a cambio de que más luego le paguen el 2% del monto de la obra: S/ 1 millón. Ello habría ocurrido en una reunión en Lima, a inicios de noviembre, de acuerdo con el testimonio de Elard Tejeda, exgerente de Obrainsa y hoy colaborador de la fiscalía, quien declaró en el juicio haber hecho personalmente ese acuerdo con el expresidente y luego haberle entregado el dinero. Martín Vizcarra y su defensan niega toda esa versión. Aseguran que estuvo en Moquegua en las fechas de la supuesta reunión en la capital, además de rechazar haber recibido sobornos. Lo que Martín Vizcarra no negó fue conocer a Elard Tejada. “Lo conocí hace mucho tiempo en un proyecto de ingeniería en el que participamos conjuntamente, en la región Arequipa (…) Me parece que fue en el 2003, o sea, como diez años antes de los hechos en investigación”. El fiscal luego le preguntó si tuvo comunicación con el empresario “durante el proceso de selección y hasta la adjudicación de esta licitación”. “Alguna vez él se comunicó conmigo y, obviamente él estaba participando, pero todo el proceso estaba a cargo de UNOP”, replicó el acusado. “Seguramente, (se comunicó) a través de teléfono”, agregó cuando le preguntaron por qué medio fue el contacto. Registros de llamadas presentados por la fiscalía durante el juicio corroboran que, en efecto, hubo comunicación telefónica entre Martín Vizcarra y Elard Tejeda en esas fechas. Aun así, cuando le preguntaron qué número usaba en esa época, el expresidente respondió: “no recuerdo”. El fiscal insistió en preguntarle por el motivo de esas comunicaciones ya admitidas. Martín Vizcarra las atribuyó a un simple saludo. “Dado que hace mucho tiempo yo no tenía contacto alguno con él, desde el 2003 aproximadamente, y él estaba participando en un proyecto en Moquegua, fue una llamada de saludo, pero no hubo ninguna conversación referida al proceso porque el proceso estaba siendo llevado por una institución internacional (UNOPS)”, dijo. Juárez luego le consultó si mientras se daban esas llamadas, el proceso de licitación ya había concluido. En ese momento, la memoria le falló al expresidente. “No recuerdo. No recuerdo el espacio de tiempo que haya conversado, pero he conversado muchas veces durante el 2014, porque, como responsable de la institución, nos interesaba que este proyecto avance dentro de los plazos determinados”, dijo. La tesis fiscal es que, si bien UNOPS estuvo a cargo del concurso para la obra, este fue ganado por Obrainsa el 27 de noviembre del 2013 gracias a la “información privilegiada” que les dio el acusado. Además, sostienen que el Gobierno Regional todavía podía observar esa buena pro, ya que UNOPS solo recomendaba al ganador y era la entidad la que firmaba y tenía la última palabra sobre el contrato, que se realizó recién el 6 de diciembre de ese año. En cambio, la defensa de Martín Vizcarra sostiene que el proceso fue llevado de forma independiente por UNOPS,