Respáldame, pe, una crónica de Fernando Vivas sobre los primeros acercamientos partidarios tras los comicios
JNE advirtió a Bernardo Pachas, entonces gerente general de ONPE, sobre demora en instalación de mesas de sufragio Roberto Sánchez sobre Renzo Reggiardo: “Es una autoridad edil y no tiene descanso como para contravenir la neutralidad” Advertencia para no crear falsas expectativas: los respaldos cuestan tanto que lo más prudente puede ser no darlos. Tal es el cálculo instalado en alguno de los actores políticos con bancada. No hagan caso a las bases y simpatizantes entusiastas que posteen: ‘Porky va a apoyar a Keiko, López Chau ya dijo que apoyará a Sánchez, Nieto también’. Falso. Ese es el ‘wishful thinking’ del iluso que tomó partido. El líder político no puede darse el lujo de comprometer todo lo que ganado tan temprano. Acá les contaré cómo van las cavilaciones de cada cual. MIRA: Resultados ONPE al 97.502%: consulta el conteo oficial con miras a la segunda vuelta electoral A ‘Porky’ López Aliaga no se le puede preguntar serenamente si respaldará a Keiko. Sería impertinente pues su discurso, por ahora, es de punto fijo: un reclamo airado contra el proceso. Lo suyo es un cuestionamiento radical a la legitimidad de las elecciones y pedidos maximalistas de nulidad; así que, si se proclama a Keiko Fujimori y a Roberto Sánchez, Renovación Popular (RP) mantendrá una conducta rebelde y díscola que quizá suspenda una toma de partido explícita por la candidata de Fuerza Popular (FP), quien es su opción natural en esa disyuntiva. Por estas razones, Keiko evita confrontar directamente a ‘Porky’. No va a intentar seducirlo, eso requeriría más temeridad de la que ella exhibe y mucha correa para soportar sus desaires. Pero sí puede seducir a su electorado, mordiéndose la lengua al hablar de su rival. Es del todo previsible que la identificación con valores conservadores y de derecha que prima en los celestes, se vuelque hacia ella. Ahora bien, en una elección que podría tener resultados muy ajustados (la primera encuesta de Ipsos post primera vuelta muestra un empate de Keiko y Sánchez en 38% de intención de voto, y en la encuesta telefónica del IEP la diferencia es de tan solo un punto a favor de Sánchez, 32 versus 31), no solo cuentan los toscos cálculos de bloque y bolsones. A FP también le preocupa que la conducta disruptiva de RP no perjudique ni deslegitime en exceso sus aspiraciones de triunfo. Y necesita personeros celestes en la hora final. Según un informe de Gonzalo Márquez (@gmárquezp_) en X, RP tuvo personeros en el 32% de las mesas limeñas. FP solo cubrió el 5.6% de Lima. Eso da una idea de que, al menos, en Lima, la red de personeros manejada por Luis Dyer, necesita apoyo celeste. La prédica desprendida de Keiko sobre sus personeros se invertirá. Ahora es ella la urgida. Hasta ahora, el más buscado para responder el ‘a quién quieres más’ de la segunda vuelta es el cuarto más votado, Jorge Nieto, candidato del Partido del Buen Gobierno (PBG). Ha dicho “voy a empezar un proceso de consultas, voy a escuchar primero”. El domingo pasado lo entrevisté en RPP e insistió en esa idea. Esquivó toda repregunta sobre las condiciones y requisitos que podría cumplir su respaldado(a). Se mostró distante de Keiko pero también de Sánchez, de quien dijo: “Ha tenido arreglos con ellos [los miembros del llamado ‘pacto mafioso’](…). Para la gente que ha cubierto, que ha planteado esta consigna de ‘Por estos no’, estaba ahí JP [Juntos Por el Perú, el partido de Sánchez]”. No descarten que la campaña de segunda vuelta acabe sin que Nieto y la dirigencia del PBG tomen partido. Se están preparando para desafiar la polarización. Al fin y al cabo, según muestra un elocuente cuadro del último informe a partir de la encuesta del IEP, los votos de Nieto migrarían en segunda vuelta casi por igual a Keiko y a Sánchez. El capital político de los amarillos ‘donofrio’ se sustentará en buena parte en ser bisagra y fiel de la balanza en el Congreso. Un respaldo explícito a Sánchez o a Keiko, lo depreciaría. Por esa razón, Flavio Figallo, senador ya prácticamente electo del PBG y secretario general del partido respondió negativamente a una invitación para participar de un grupo post primera vuelta, interesado en crear consensos ante un próximo gobierno, convocado a partir de la Coalición Ciudadana (CC). Alfonso López Chau, líder de Ahora Nación, leyó la respuesta de Figallo en una entrevista en Ojo Público: “Hemos decidido en el partido no participar”, decía el ‘pebegista’. Nieto expresó, en la última entrevista que le hice, su fastidio con el hecho de que López Chau hubiera leído ese mensaje personal. Valga la ocasión para mostrar que la estrategia del PBG es evitar alinearse con cualquier iniciativa que pudiera ser etiquetable de izquierda. La CC nació como un encuentro plural en los albores de la campaña, en el 2024. La impulsaron gremios, partidos y personalidades independientes. Llegó a convocar a precandidatos de izquierda progresista como Nuevo Perú (hoy corrido a la izquierda dura en la alianza Venceremos) y Ahora Nación; de centro izquierda como el Partido Morado y Primero la Gente; de centro derecha como Rafael Belaúnde o Fiorella Molinelli e; incluso de derecha, como el PPC. Nieto, cuya estrategia fue hacer una campaña de giras silenciosas, de perfil bajo, evitando sobreexposición y desgaste hasta irrumpir en el tramo final; no acudió a las invitaciones ni tampoco se le extrañó, pues su candidatura no llamaba por aquel entonces la atención. En ningún momento participaron Juntos Por el Perú o su líder Roberto Sánchez. Hasta que, pos primera vuelta, se reactivó, no la CC en sí misma, sino un grupo reducido de voceros y líderes de partidos convocados a partir de ella. La idea era discutir una posición conjunta rechazando el ‘fraudismo’ y avanzando algunos consensos para el próximo quinquenio: derogar leyes ‘pro crimen’, cerrar el caño legislativo de impacto fiscal, combatir la inseguridad, la corrupción, la anemia y otras lacras unánimes, tal como me fue mostrado en un esbozo de documento
