¿Cómo los hutíes lograron atacar el aeropuerto de Riad pese a las sofisticadas defensas de Arabia Saudita?
Estados Unidos envía drones MQ-9 Reaper a Sudamérica: ¿hasta dónde llegará su nueva ofensiva contra el narcotráfico? Esto se sabe del supuesto plan de Irán para atacar los bombarderos B-1 de EE.UU. en Reino Unido Los ataques de los hutíes contra el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, la capital de Arabia Saudita, han sembrado dudas sobre la capacidad de las defensas antiaéreas del reino para proteger sus infraestructuras estratégicas. Los impactos, que dejaron muertos y cientos de heridos, plantean interrogantes sobre cómo proyectiles lanzados desde Yemen pudieron alcanzar el principal centro de transporte aéreo saudí, pese a que el país cuenta con sofisticados sistemas de defensa. La Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudita informó el lunes que se mantendrá la suspensión de las actividades operativas en el aeropuerto de Riad hasta el próximo sábado. El 10 y 11 de octubre, el Aeropuerto Internacional Rey Khalid fue golpeado por proyectiles. El primer ataque dejó al menos 13 muertos y 309 heridos, mientras que el segundo provocó un incendio en la Terminal 4 y causó una víctima mortal y 11 heridos, según las autoridades saudíes. El Aeropuerto Internacional Rey Fahd de Dammam también fue atacado, aunque las autoridades no ofrecieron mayores detalles. Los hutíes reivindicaron el ataque del sábado y afirmaron haber ejecutado varias operaciones contra el aeropuerto de Riad. El portavoz militar del grupo, Yahya Saree, también confirmó ataques contra el aeropuerto Rey Fahd de Dammam y dos instalaciones petroleras de Aramco, la empresa de energía más grande e influyente del mundo. Con sus ataques, los hutíes buscan presionar a Arabia Saudita para que abandone su respaldo militar al Gobierno yemení, levante las restricciones sobre los puertos y aeropuertos bajo control hutí y atienda otras demandas políticas y económicas de los rebeldes. Los hutíes acusan a Arabia Saudita de haber efectuado más de 2.000 bombardeos aéreos desde principios de setiembre en apoyo a la contraofensiva de las tropas gubernamentales para recuperar el control de la costa del mar Rojo y la capital de Yemen, Saná. Arabia Saudita ha invertido miles de millones de dólares en sistemas de defensa aérea, principalmente estadounidenses. Posee armas diseñadas para interceptar misiles balísticos a gran altura y sistemas destinados a derribar otras amenazas aéreas. Entre sus más sofisticados sistemas está el Patriot estadounidense, uno de los pilares de su defensa. Esta arma puede interceptar, en la fase final de su trayectoria, determinados misiles balísticos, misiles de crucero, drones y aviones de combate. Otro es el sistema THAAD, especializado en interceptar misiles balísticos a mayor altitud y distancia, incluso fuera de la atmósfera, durante la fase final de su vuelo. En el 2017, Estados Unidos aprobó una venta a Riad de hasta siete baterías THAAD por US$15.000 millones; los contratos posteriores contemplaron radares, interceptores y equipos asociados. El reino recibió el primer THAAD en el 2025. La Agencia de Defensa Antimisiles de Estados Unidos sostiene que los sistemas Patriot y THAAD están diseñados para operar de forma integrada, para que sus capacidades de interceptación se complementen y refuercen la defensa frente a distintas amenazas. ¿Pero por qué Arabia Saudita es vulnerable a los ataques hutíes? Arabia Saudita afronta una presión creciente sobre sus defensas antiaéreas. Según la agencia AP, el reino se está quedando sin interceptores de misiles y ha solicitado a Francia, Reino Unido, Pakistán y Egipto apoyo para reforzar su defensa aérea. Esta situación se produce mientras Estados Unidos, principal aliado militar y proveedor de armas de Riad, también enfrenta una reducción de sus reservas de interceptores debido a la guerra con Irán, informó AP. La disponibilidad de munición se convierte así en un factor clave para sostener la defensa frente a ataques sucesivos. La investigación saudí sobre los ataques del fin de semana apunta, de manera preliminar, a una ofensiva coordinada: los hutíes habrían lanzado primero varios drones y después una combinación de misiles de crucero y balísticos contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, según funcionarios citados por AP. Uno de esos funcionarios, que habló bajo condición de anonimato, señaló que los proyectiles y drones recorrieron más de 1.000 kilómetros para alcanzar la capital saudí. Las pesquisas buscan establecer por qué los sistemas de defensa aérea no emitieron una alerta temprana que permitiera responder al ataque. Los hutíes disponen de un arsenal que combina misiles balísticos, misiles de crucero y drones explosivos de largo alcance. Algunas de estas armas tienen alcances estimados de entre 1.000 y 2.000 kilómetros, o incluso superiores, aunque las cifras varían según el modelo y no todas han sido verificadas de forma independiente. Uno de los misiles de mayor alcance de los hutíes, 2.000 km, es el Palestina 2, de origen iraní y usa combustible sólido. El grupo afirma que tiene capacidad hipersónica, pero ello no ha sido verificado de manera independiente. El Wa’id es el dron de largo alcance de los hutíes, con 2.500 km de distancia. Se le atribuye una configuración similar al iraní Shahed-136. Arabia Saudita ha pedido a Estados Unidos que intervenga directamente en su ofensiva contra los hutíes mediante ataques, pero la administración de Donald Trump se ha resistido a dar ese paso. Por ahora, Washington se limita a proporcionar apoyo de inteligencia, identificar objetivos y colaborar en la planificación de la estrategia saudí. La advertencia de los hutíes añade presión a ese dilema. El lunes, Mohamed Al Bukhaiti, miembro de la oficina política del grupo rebelde, declaró a la agencia AFP que Estados Unidos recibirá una “respuesta rápida y dolorosa” si entra directamente en la guerra de Yemen. Para Andrés Gómez de la Torre, especialista en defensa e inteligencia, la combinación de drones de largo alcance, vuelos a muy baja altura y posibles misiles balísticos representa un desafío incluso para un país como Arabia Saudita que dispone de un sistema antiaéreo sofisticado. Indica que Arabia Saudita dispone de una fuerza aérea avanzada y en proceso de modernización. Según Gómez de la Torre, su inventario incluye cazas estadounidenses F-15 y aeronaves europeas Panavia Tornado, además de sistemas de defensa antiaérea de
