Siete razones por las que tu bebé no logra dormir toda la noche, explican pediatras ¿Cuánto tiempo de siesta debe tener un niño según su edad? ¿Tu bebé debe dormir contigo en la cama o en su propia cuna? Sin duda, esta es una de las decisiones que comienzan a rondar por la mente de los padres ante la llegada de un bebé. Sin embargo, es de las pocas que generan tantas dudas, opiniones encontradas y hasta debates familiares en los primeros meses de la crianza. Lo que para algunos es una forma natural de crear apego, para otros puede representar un riesgo o un obstáculo para el descanso. Por ejemplo, celebridades como la actriz Jessica Alba ha contado que practicó colecho con sus hijos, priorizando la lactancia nocturna y el vínculo emocional. Algo similar ocurre con Mayim Bialik —actriz de The Big Bang Theory y neurocientífica—, quien es una reconocida defensora de la crianza con apego y ha explicado que dormir con sus hijos le permitió atenderlos con más conexión y menos estrés. En contraste, famosos como Hilary Duff han optado por establecer desde temprano rutinas de sueño en cuna, apostando por la independencia progresiva del bebé. Entonces, ¿cuál es la mejor opción? ¿Qué dice la ciencia? ¿Qué recomiendan los pediatras? ¿Y cómo se sienten realmente los padres con una u otra alternativa? Como ocurre con la mayoría de decisiones en la crianza, no existe una única respuesta universal. Tanto el colecho como el dormir en cuna tienen beneficios, riesgos y matices que dependen de diversos factores. Por ello, en Hogar y Familia hemos conversado con expertos para ofrecerte la información más completa. Porque más allá de modas, opiniones o presiones sociales, lo verdaderamente importante es que el bebé duerma seguro, contenido y tranquilo y que sus padres también puedan descansar sabiendo que han tomado una decisión informada y amorosa. ¿Qué significa dormir en colecho y cómo se diferencia de dormir en cuna? El colecho, también llamado co-sleeping, es una práctica en la que el bebé duerme cerca de sus padres o cuidadores durante la noche, explicó el médico pediatra Alonso Santos. En cambio, dormir en cuna implica que el recién nacido descansa en un espacio propio, ya sea en su habitación o en la de los padres, por lo que su área de sueño se mantiene separada de la de los adultos. “La diferencia entre lo que es el colecho y dormir en cuna radica en la proximidad física que va a haber entre el bebé y los padres o el cuidador durante el momento que el bebé duerme”. Además, mencionó que ambas opciones se relacionan con el desarrollo emocional, la seguridad del bebé y las rutinas familiares. Asimismo, la doctora María Saravia, directora de la carrera de medicina humana de la Universidad San Ignacio de Loyola destacó que existen distintas modalidades de colecho: Colecho en la misma cama: Padres y bebé comparten el mismo colchón. Es la forma más tradicional, pero también la que presenta más riesgos si no se siguen medidas de seguridad. Cama adosada o sidecar: Una cuna sin una baranda se une a la cama de los padres. Ofrece cercanía sin compartir el mismo espacio. Cuna en la misma habitación: Aunque no es colecho en sentido estricto, se considera parte del “colecho proximal” y es recomendado por muchas organizaciones pediátricas por combinar seguridad con cercanía. Básicamente, el bebé duerme en su cuna o moisés, pero dentro del cuarto de los padres. ¿Qué factores debes considerar al elegir entre colecho o cuna? Seguridad Según Heidi Szugye, pediatra de Cleveland Clinic, la seguridad del bebé debe ser la prioridad al momento de decidir dónde dormirá. Por ello, la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que el bebé duerma en la misma habitación que los padres, pero no en la misma cama, al menos durante los primeros seis meses, y de ser posible, hasta el primer año. Esta práctica puede reducir hasta en un 50 % el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS). Lactancia y cuidado nocturno Tener al bebé cerca facilita la lactancia nocturna y permite responder rápidamente a su llanto o molestias. “Algunos padres descansan mejor sabiendo que el bebé está cerca; otros, en cambio, duermen mal por el temor de despertarlo o lastimarlo. Por eso, es importante que los padres evalúen cómo influye esta cercanía en la calidad del sueño y bienestar de ambos”, sostuvo el doctor Erick Olivera, pediatra de la Clínica Ricardo Palma. Salud del bebé y los padres Si el bebé es prematuro, de bajo peso o tiene condiciones médicas especiales, es preferible que duerma en cuna aparte. También debe evitarse el colecho si los padres están extremadamente cansados, con problemas de salud mental o bajo efecto de alguna medicación que altere el estado de alerta. Espacio disponible En hogares con espacio limitado, el colecho puede ser una solución práctica. En cambio, disponer de una habitación aparte para el bebé puede facilitar la decisión de usar una cuna. Sin embargo, al optar por el colecho, también es importante considerar el tamaño de la cama y otros factores como los ruidos en la habitación. Estilo de crianza y factores culturales En muchas culturas, como indicó la doctora María Saravia, el colecho es una práctica habitual. No obstante, la elección puede depender del estilo de crianza o de creencias familiares heredadas. Algunos padres se sienten más seguros al repetir prácticas que vivieron en su infancia. ¿Es seguro dormir con tu bebé? Aunque el colecho puede brindar múltiples beneficios, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que existen factores de riesgo importantes. Entre los principales, especialmente en recién nacidos (0 a 6 meses) se encuentran: Asfixia accidental: El bebé puede quedar atrapado entre el colchón, bajo almohadas, mantas o incluso debajo del cuerpo de uno de los padres. Sofocos por sobrecalor: El exceso de abrigo, el contacto corporal y el calor de la cama pueden elevar la temperatura del bebé. Atrapamiento o caídas: El bebé puede caer de la cama