¿Qué pasará con el programa nuclear de Irán tras la guerra y cuánto tiempo le faltaba para tener la bomba atómica?

Un informe de la cadena de noticias CNN publicado el martes puso en tela de juicio las versiones oficiales de Estados Unidos y de Israel sobre las consecuencias de los bombardeos a las estratégicas instalaciones nucleares de Irán: Fordow, Natanz e Isfahán. Contrario a lo que se aseguró, un análisis preliminar de la inteligencia estadounidense indica que no se destruyeron los componentes centrales del programa nuclear iraní y que los ataques probablemente solo lo retrasaron algunos meses. Sin embargo, el presidente Donald Trump salió al frente para calificar de falsa la noticia y ratificar que el programa nuclear de Irán retrocedió “décadas”. Y el propio Teherán admitió que sus instalaciones nucleares resultaron “gravemente dañadas”. ¿Cuál es el futuro del programa nuclear iraní y dónde estaría el uranio que ya enriqueció al 60%?

El sábado 21 de junio, Estados Unidos lanzó 14 bombas GBU-57 de más de 13 toneladas cada una para penetrar las instalaciones subterráneas de Fordow (80 metros bajo una montaña) y Natanz (12 metros) con el objetivo de destruirlas y eliminar sus centrifugadoras de enriquecimiento de uranio. También disparó misiles Tomahawk contra la planta de Isfahán.

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Tras el ataque, tanto Trump como su secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguraron que los bombardeos “destruyeron completamente” sus objetivos.

Sin embargo, un análisis elaborado por la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, en inglés), basado en una evaluación realizada por el Comando Central de EE.UU., concluyó de manera preliminar que las reservas de uranio enriquecido de Irán no fueron destruidas y que las centrifugadoras están prácticamente “intactas”, según CNN.

El bombardeo de Estados Unidos en Fordow. (AFP).El bombardeo de Estados Unidos en Natanz. (AFP).

Por su parte, el diario The New York Times informó que las bombas sellaron las entradas a las instalaciones de Fordow y Nataz, pero no derrumbaron sus edificios subterráneos.

Como resultado del poderoso bombardeo, anota el NYT, el programa nuclear de Irán se habría retrasado solo seis meses.

Antes del bombardeo de Estados Unidos, oficiales militares en activo y en retiro advirtieron al NYT que cualquier operación para destruir las instalaciones de Fordow probablemente requeriría una serie de ataques aéreos, con días o incluso semanas de bombardeos en los mismos sitios para penetrar cada vez más profundo.

El miércoles desde La Haya, ciudad a la que llegó para participar en la cumbre de la OTAN, Trump se ratificó en que “las instalaciones nucleares de Irán fueron totalmente destruidas”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una conferencia de prensa tras la cumbre de la OTAN en el Foro Mundial de La Haya, Países Bajos, el 25 de junio de 2025. (EFE/EPA/JONAS ROOSENS).

“No van a construir bombas en mucho tiempo”, dijo. El programa nuclear iraní retrocedió “décadas”, aseguró.

En Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu, insistió en que Fordow quedó “inutilizada”.

Netanyahu citó una evaluación de la Comisión de Energía Atómica de Israel para sostener que “el devastador ataque estadounidense a Fordow destruyó la infraestructura crítica del sitio e inutilizó la planta de enriquecimiento”.

Añadió que los bombardeos contra Fordow, Natanz e Isfahán, sumados a la ofensiva israelí contra otros componentes, han frenado la capacidad de Irán para desarrollar armas nucleares “durante muchos años”.

En Irán, el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, dijo el miércoles a la cadena Al Jazeera que las instalaciones nucleares de su país “han sido gravemente dañadas, sin duda, porque han sido objeto de repetidos ataques por parte de los agresores israelíes y estadounidenses”.

Una imagen proporcionada por la oficina presidencial de Irán el 10 de abril de 2021 muestra a un ingeniero dentro de la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz. (AFP).

De acuerdo con la última evaluación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Irán tiene en reserva 408,6 kilos de uranio enriquecido al 60%, muy cerca del 90% que se necesita para fabricar una bomba. Si el bombardeo de Estados Unidos fue un éxito, no es seguro que dichas reservas hayan sido también destruidas.

De acuerdo con el NYT, el Gobierno de Estados Unidos ha admitido que no sabe dónde están esas reservas.

El diario agregó que hay evidencia de que Irán había trasladado sus reservas a lugares secretos antes de los ataques.

Trasladar de un lugar a otro uranio enriquecio al 60% es muy difícil y arriesgado, pero posible de hacerlo.

Para ello se usa equipo certificado llamado “contenedores blindados de transporte nuclear”, que ofrecen una barrera física y blindaje contra la radiación ionizante, y están diseñados para evitar fugas o dispersión de materiales radiactivos durante el transporte.

Rafael Grossi, director general del OIEA, dijo por mensaje de texto al NYT que el uranio había sido visto por última vez por sus inspectores una semana antes de que Israel iniciara sus ataques contra Irán.

Una fotografía del 8 de abril de 2008 muestra al presidente iraní Mahmud Ahmadineyad visitando las instalaciones de enriquecimiento de uranio de Natanz. (AFP).

Irán reivindica su derecho a enriquecer uranio, pero asegura que su programa tiene objetivos civiles y no militares.

Antes de la guerra lanzada por Israel, las agencias de inteligencia de Estados Unidos habían concluido que Irán no había tomado la decisión de fabricar un arma nuclear, pero que poseía suficiente uranio enriquecido para que, si decidía fabricar una bomba, pudiera hacerlo con relativa rapidez.

Para Israel, Irán sí estaba decidido a tener el arma nuclear en el corto plazo y asegura que por eso lanzó su ataque.

El analista internacional Roberto Heimovits le dijo a El Comercio que es claro que al haber llegado al 60% de enriquecimiento de uranio lo que buscaba Irán era tener el arma nuclear. “Va mucho más allá de cualquier uso civil. Recordemos que una central nuclear de electricidad solamente requiere de 3,67% de uranio enriquecido y ellos tenían 60%“, remarcó.

“No creo que el ataque de Israel termine siendo un incentivo para que Irán decida tener el arma nuclear, pues ya tenía ese objetivo”, manifestó Heimovits.

¿Qué pasará ahora con el programa nuclear? Heimovits sostuvo que su continuación o no dependerá del nivel de daño causado por los bombardeos a sus instalaciones clave.

Si el daño es tanto como dice Trump, que han quedado completamente destruidas las centrifugadoras, entonces los iraníes pensarían que no vale mucho el esfuerzo de reconstruir los sitios nucleares. Pero si han sufrido relativamente pocos daños, menos que los que creen Estados Unidos e Israel, probablemente intenten reconstruirlos”, indicó Heimovits.

El analista agregó que hay otra variable que se debe tener en cuenta. Esta tiene que ver con las negociaciones con Estados Unidos para el alto el fuego, sobre lo cual no hay detalles. “EE.UU. puede haberle dicho a Irán ‘te doy el cese el fuego para que Israel no te siga atacando, pero realmente tú debes comprometerte a parar el programa y a aceptar un acuerdo verificable, entonces quedamos así; pero si intentas seguirlo, yo te voy a atacar de nuevo y voy a permitir que Israel te ataque de nuevo también’”.

Entonces, sostuvo Heimovits, si Irán ve que puede ser objeto de nuevos ataques de Israel y Estados Unidos, podría pensarlo más antes de decidir continuar con su programa nuclear.

“Hay otro tema. Dentro de pocas semanas los países europeos, que fueron parte del acuerdo del 2015, tienen que decidir si reinstalan un régimen de sanciones sumamente duro para Irán. Si ellos se lanzan de nuevo a la carrera para una bomba atómica, entonces probablemente les apliquen esas sanciones y su economía se deteriorará mucho más”, indicó.

El analista dijo que es una gran incógnita lo que ha pasado con el uranio enriquecido al 60% que ya tenía Irán.

El proceso de enriquecimiento de uranio. (AFP).

¿Si antes de la guerra Irán hubiera acelerado el proceso para tener el arma nuclear en cuánto tiempo lo habría conseguido?

Al llegar al 60% de enriquecimiento de uranio, Irán ya pasó por lo más difícil de este proceso para obtener el arma nuclear y se colocó muy cerca del punto de no retorno.

Según los expertos del OIEA y otras fuentes especializadas, si Irán decidía romper todos los límites y acelerar al máximo su programa, pudo enriquecer uranio del 60% hasta el 90% en un plazo de entre una semana y tres semanas, usando sus centrífugas más avanzadas.

Una vez con el uranio enriquecido al 90%, fabricar una bomba nuclear básica puede tomarle a Irán de tres a seis meses.

Pero ahí no termina el proceso. Miniaturizar esa bomba para montarla en un misil balístico puede durar de uno a dos años.

Si Irán enriquece sus 408 kilos de uranio al 90% podría fabricar una decena de bombas nucleares similares a la lanzada por Estados Unidos en Hiroshima, cantidad suficiente para establecer un arsenal estratégico básico con capacidad de disuasión real.

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