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En Villa El Salvador, un mototaxi avanza por sus calles y avenidas como si hubiera escapado de una película. Lleva luces, guirnaldas, un trineo y un reno que encabeza el recorrido. Al volante va un Grinch de carne y hueso que saluda, posa para las fotos y arranca sonrisas donde antes solo había tráfico. Detrás de este personaje está Ian Castro, un padre de familia que decidió emprender esta aventura navideña a pedido de su esposa y sus dos pequeños hijos, su principal motor afectivo.
La “moto Noel”, como han bautizado a su herramienta de trabajo, se ha viralizado en TikTok, donde ha demostrado que el espíritu de la navidad puede aparecer de la manera más improbable para regalar felicidad. “No lo hice pensando en volverme viral”, cuenta Ian. “Lo hice porque me gusta decorar, porque mis hijos se emocionan y porque ver a la gente sonreír en la calle te cambia el día”, añade.

Comenzó el año pasado de forma modesta, pero este 2025 las ideas se desbordaron. El reno llegó antes que el trineo. Las luces, de regalos familiares. La tela, de su mamá. El disfraz del Grinch, de una tía muy querida que vive en Estados Unidos. Todo se fue armando sobre la marcha. “Mientras iba poniendo una cosa, mi cabeza ya estaba pensando en la siguiente. Cada cosa tiene una historia y casi todas llegaron por cariño”, cuenta.

Hoy la “moto Noel” recorre Villa El Salvador y otros distritos. La gente lo reconoce y lo graba. “Al comienzo fue raro, de un día para otro todos te saludan”, afirma. Gracias a su popularidad ha sido convocado a chocolatadas, colegios y barrios, donde anima, baila y hace bromas. Sus hijos, cómplices, juegan a convencer al Grinch de que la Navidad, más que una fiesta, es una forma de estar juntos.

El plan ahora es más grande. Ian Sueña con decorar su casa, su cuadra y convertir su barrio en un punto de visita obligado en diciembre. “Si en otros distritos hay calles que se vuelven atracción, ¿por qué no acá?”, dice. Gestos como este son los que mantienen viva la magia de esta fecha especial.

