Quién es Zohran Mamdani, el candidato socialista favorito para ganar las elecciones para la alcaldía de Nueva York
Qué es el Comando Vermelho, la poderosa banda criminal de Brasil objetivo de la operación que dejó más de 130 muertos El portaaviones más grande del mundo y los bombarderos estratégicos que ponen a Venezuela en tensión máxima Nueva York se prepara para una jornada electoral que podría marcar un antes y un después en su historia política. Este martes 4 de noviembre, millones de ciudadanos acudirán a las urnas para elegir a su próximo alcalde en una contienda dominada por Zohran Mamdani, el socialista y joven asambleísta de Queens que ha prometido vivienda asequible y transporte gratuito, con lo que ha logrado conectar especialmente con los jóvenes, trabajadores y comunidades inmigrantes de la ciudad más poblada de Estados Unidos. El ascenso del demócrata Mamdani, impulsado por un movimiento progresista diverso, ha transformado la carrera en un referéndum sobre el rumbo político y económico de Nueva York, y ha despertado feroces críticas por parte del presidente Donald Trump, quien lo ha calificado de “comunista lunático” y “socialista de buena cuna”. MIRA: Cómo nuevas pruebas nucleares de EE.UU. y Rusia serían “muchas veces más peligrosas que las de la Guerra Fría” Las últimas encuestas colocan a Mamdani, de 34 años, con una ventaja de entre 10 y 20 puntos sobre el exgobernador demócrata Andrew Cuomo, quien va como independiente. En tercer lugar se ubica Curtis Sliwa, candidato del Partido Republicano, con un núcleo duro de votantes conservadores. Las encuestas muestran que los votantes jóvenes favorecen abrumadoramente a Mamdani, mientras que Cuomo tiene una ventaja menor entre los votantes mayores. De acuerdo con una encuesta de la Universidad de Quinnipiac, el 64 % de los votantes neoyorquinos registrados de entre 18 a 34 años apoya a Mamdani; el 20 % a Cuomo, y un 7 % a Sliwa. En el mismo sondeo, Mamdani también cuenta con el 50 % del apoyo entre los votantes de 35 a 49 años, el doble que Cuomo. Cuomo le gana a Mamdani entre los votantes de 50 a 64 años con el 41 % de preferencias contra el 35 %. Mientras que el 17 % opta por Sliwa. Musulmán de la rama chiita, a lo largo de su campaña Mamdani llegó a los jóvenes mediante las redes sociales. En el último tramo, el demócrata optó por ir puerta a puerta con un ejército de miles de voluntarios para dar a conocer su progresista programa político. Ha propuesto una reforma habitacional fuerte que implica la expansión de la vivienda asequible, mayor protección para los inquilinos y congelamiento de rentas para ciertos casos. En cuanto al transporte público, ha prometido hacer que los autobuses de la ciudad sean gratuitos para todos los usuarios. En el tema de la salud, ofrece cuidado infantil universal desde las seis semanas de edad hasta los cinco años, gratuito o altamente subsidiado para familias de bajos y medianos ingresos. También ha propuesto abrir supermercados municipales para las comunidades más necesitadas, con precios accesibles y enfoque en alimentación saludable. Además, quiere aumentar el impuesto a las empresas de la ciudad para financiar programas públicos. Imponer un recargo de 2 % sobre la renta de quienes ganan más de 1 millón de dólares al año en la ciudad. Aumentar el salario mínimo hasta 30 dólares la hora para el 2030. Busca ampliar la asistencia legal gratuita para inmigrantes (incluyendo quienes enfrentan deportación) y reforzar la condición de la ciudad de Nueva York como santuario para comunidades inmigrantes. La campaña en Nueva York ha estado marcada por los ataques de Trump a Mamdani y sus amenazas reiteradas de recortar fondos federales a la ciudad si este gana las elecciones. El analista internacional Francisco Belaunde Matossian considera que el ascenso de Zohran Mamdani ha sacudido el tablero político estadounidense. “Es una persona que reivindica abiertamente ser socialista, lo cual es una novedad en la política de Estados Unidos”, explica Belaunde a El Comercio. “Además, representa a una nueva generación: un político joven que ha logrado conectar con los votantes más jóvenes y con amplios sectores populares, gracias a un discurso centrado en la justicia social y las desigualdades económicas”, remarca. Sin embargo, sostiene que su irrupción no solo ha generado entusiasmo, pues dentro del propio Partido Demócrata hay preocupación. “Muchos demócratas temen que su figura, tan identificada con la izquierda, termine siendo contraproducente para las elecciones legislativas del próximo año. Mandani despierta simpatías entre los votantes descontentos, pero también controversia en el núcleo tradicional del partido”, advierte el experto. El hecho de que el exgobernador Andrew Cuomo compita como independiente ha fragmentado aún más el campo demócrata. “Podría decirse que el partido va con dos candidatos, lo que refleja su dilema entre mantener un centro pragmático o apostar por una nueva izquierda que Mandani encarna”, sostiene. Sin embargo, no cree que una corriente progresista termine predominando entre los demócratas en todo el país. “Él ha podido surgir en Nueva York. Pero eso no quiere decir que en otras partes de Estados Unidos candidatos de esas características también puedan subir. Hasta ahora me parece que es un tema bastante local, pero sí puede tener repercusiones”. “Habrá que ver si el surgimiento de Mandani refuerza posturas como la de Bernie Sanders, que también son bastante de la izquierda”, manifiesta. En cuanto a la posición del presidente de Estados Unidos, Belaunde dice que “Trump critica a todo lo que huela a demócrata, pero con Mandani la ofensiva es mayor: lo ha tildado de comunista y cuestiona abiertamente sus posturas pro-palestinas”. “Para Trump, figuras como Mandani son una amenaza simbólica: representan una generación progresista con arraigo en Estados Unidos, algo que desafía su narrativa nacionalista y conservadora”, anota. Si Mandani gana la alcaldía, el enfrentamiento con la administración federal parece casi inevitable. “Trump ya ha demostrado que puede castigar políticamente a estados y ciudades gobernadas por demócratas, amenazando con retirar fondos o incluso desplegar fuerzas federales”, advierte Belaunde. “En ese contexto, una Nueva York liderada por un alcalde abiertamente socialista podría convertirse en el epicentro de una nueva batalla política
