¿Viajarás con tu mascota en avión? La guía con todo lo que debes saber desde antes de abordar el avión
¿Cómo identificar el temperamento y personalidad de tu mascota? Hogar sin estrés: ¿Cómo las feromonas sintéticas ayudan a la adaptación de la mascota a una nueva casa? Espacio, tiempo y madurez: todo lo que debes considerar si tu hijo quiere una mascota Es cada vez más común ver a perros y gatos en los aeropuertos, en las cabinas de los aviones e incluso protagonizando videos virales sobre sus aventuras alrededor del mundo. Y es que, para muchos, nuestras mascotas son más que una simple compañía: son una parte importantísima de nuestras familias, por lo que dejarlos atrás — ya sea por unas vacaciones o una mudanza a otra ciudad o incluso país —no es una opción. MIRA: Cannabis medicinal para perros: ¿cómo utilizar este ingrediente natural para mejorar la calidad de vida de tu mascota? Sin embargo, entre el deseo de viajar juntos y la realidad, existe una brecha importante. La planificación, los documentos, las exigencias tanto de las aerolíneas como del país de destino, así como su bienestar, que convierten a este proceso en un verdadero desafío logístico. Lo digo por experiencia propia: viajar con mascotas es totalmente posible, pero exige una preparación integral. Más allá de comprar el pasaje, la clave es informarse bien para garantizar una experiencia segura y, sobre todo, tranquila para ambos. Por eso, antes de empezar a organizar cada detalla, hay algo fundamental que debes tener claro. ¿Tu mascota está lista para viajar? Viajar con una mascota no es una decisión menor, ya que para ellos cada cambio de entorno es una experiencia intensa y llena de estímulos desconocidos. Si bien no existe un “perfil ideal”, como explicó la médica veterinaria Leslie Jiménez a Somos, hay algunas señales claras para identificar qué animal podría sobrellevar mejor este proceso. Por su parte, las aerolíneas suelen aplicar sus propios criterios, inclinándose por mascotas pequeñas, tranquilas y, ante todo, saludables. Sin embargo, existen casos donde viajar no es una buena idea. Las razas braquicéfalas—como pug, shih tzu, bulldog, bóxer o mastín napolitano—, por ejemplo, enfrentan mayores dificultades respiratorias, lo que puede agravarse en cabina o bodega. A esto se suman mascotas con problemas cardíacos, movilidad reducida, gestación o una edad muy temprana o avanzada. Más allá de lo físico, la salud emocional es clave. Una mascota lista para viajar no es solo la que puede hacerlo, sino la que lo tolera mejor. “Una mascota que se muestra tranquila en su transportador y que no se alterna ante ruidos o movimientos logra adaptarse mejor a entornos nuevos sin entrar en pánico”, aseguró la especialista. Y es que cuando una mascota jadea sin parar, vocaliza o se muestra inquieta, no es que se esté portando mal: está expresando estrés, por lo que forzarla a viajar en ese estado puede convertir el trayecto en una experiencia angustiante. Ante esto, muchos tutores creen que sedarla es la solución, pero la doctora Cecilia Padilla, directora médica de la Veterinaria PetyLab y especialista en medicina felina, advirtió que es sumamente peligroso. “Algunos fármacos tradicionales no eliminan el miedo, solo lo inmovilizan. Es decir, pueden dejarlo consciente, pero incapaz de reaccionar, lo que aumenta incluso su sensibilidad al estrés. Además, hay un riesgo aún mayor: la caída de la temperatura corporal. En una bodega de avión, donde el ambiente puede ser frío, esto puede derivar en hipotermia o incluso en la muerte. Por eso, el enfoque actual apunta hacia un manejo más respetuoso del bienestar emocional, conocido como “Fear Free”. ¿Cómo preparar a tu mascota para un viaje sin estrés? Adaptación emocional Este es un paso indispensable, ya que muchos animales suelen asociar el trasportador con experiencias negativas, como las visitas al veterinario, por lo que la doctora Padilla destacó la importancia de resignificarlo. Para lograrlo, es fundamental limpiarlo profundamente para eliminar las feromonas de miedo que pueden haber quedado impregnadas. Una vez limpio, se debe integrar el transportador a su rutina. Lo ideal es dejarlo abierto en un espacio común de la casa para que pueda entrar y salir libremente. Como esta adaptación debe ser progresiva, es importante acostumbrarla a periodos cortos con la puerta cerrada, incrementando el tiempo de 5 a 10 minutos hasta alcanzar la duración estimada del vuelo. Cuando la mascota ya se sienta cómoda en casa, el siguiente paso son los paseos cortos en carro para habituarla al movimiento y al ruido exterior. En paralelo, se pueden emplear algunas ayudas externas como las feromonas en spray y los suplementos con triptófanos o alfa-casozepina, que favorecen a la relajación, siempre y cuando, se utilicen bajo estricta supervisión veterinaria. Condiciones del transportador El transportín no solo debe ser un espacio familia, sino también seguro y adecuado. De acuerdo con Jimena Bracamonte, administradora de Pet Travel, este debe cumplir con normas internacionales como las de IATA, exigidas por las aerolíneas. Esto implica que tenga una buena ventilación a los lados, una puerta de metal y un material resistente, de preferencia de fibra de vidrio. Asimismo, debe contar con recipientes de comida, un bebedero y un pañal de piso. “La mascota necesita moverse con total libertad dentro del transportador. Lo ideal es que pueda ponerse de pie y girar sobre sí misma sin restricciones. Por eso, debe sobrar un margen de 5 a 10 centímetros sobre su cabeza y alrededor de su cuerpo. Esto evita que se sienta atrapada y es la clave para que pueda descansar durante el viaje”. Chequeos médicos Antes de viajar, es importante una evaluación clínica completa. Según María Lourdes Velarde, decana de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Científica del Sur, esta permite obtener el certificado de salud que acredite que la mascota está sana. Este documento tiene una validez de 15 días, pero algunos países de destino solicitan que sea emitido lo más cercano a la fecha del viaje. Además, es fundamental que el animal tenga su esquema de vacunación al día. Cecilia Padilla nos recuerda que, aunque la vacuna contra la rabia es el requisito mínimo en muchos destinos, lo recomendable
