Así opera Blackwater, la polémica empresa del nuevo aliado de Daniel Noboa para enfrentar el crimen en Ecuador Duterte usó un escuadrón de la muerte para asesinar: los argumentos de la CPI para juzgar al expresidente de Filipinas Hernán Amez dice que no volvería a ver la fotografía que mostró el fiscal Patricio Ferrari en la primera audiencia del juicio. En la imagen, tomada minutos después del deceso por una insuficiencia cardíaca, se ve a Diego Maradona recostado en una cama con el abdomen extremadamente hinchado y un tubo en la boca. Para el fundador de la Iglesia Maradoniana, es una postal de dolor. “Se viene un tiempo de revictimización de Diego”, sostiene Amez a este Diario. MIRA: Argentina luego de las más fuertes protestas en el período de Milei: ¿Cómo manejará la situación el gobierno? El ‘Diez’ volvió a concitar la atención pública esta semana con el inicio del proceso judicial que busca esclarecer las causas de su muerte. En este litigio están acusados siete profesionales del equipo médico que estuvo a cargo de la internación domiciliaria que terminó con la muerte del astro el 25 de noviembre del 2020. Se les imputa los cargos de homicidio simple con dolo eventual y enfrentan penas que van de 8 a 25 años de prisión. Para la fiscalía, existe suficiente material probatorio. De hecho, cuentan con la opinión de la Junta Médica Interdisciplinaria, donde 17 de 22 peritos concluyeron que existe responsabilidad penal en este caso. En la sala, al presentar la cruda foto, el fiscal Ferrari fue categórico. “Así murió Maradona. Quien les venga a decir que no percibieron lo que le pasaba a Diego les está mintiendo en la cara”, subrayó. Las dos primeras audiencias –se realizarán siempre los martes y jueves– sirvieron para identificar posibles estrategias. Las principales acusaciones recaen en el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, quienes fueron los médicos de cabecera del exfutbolista durante sus últimos meses de vida. Hacia ellos también apuntaron los defensores de los otros implicados. Argumentan que, a diferencia de las dos cabezas del equipo, sus patrocinados cumplieron tareas subordinadas o administrativas que no implicarían responsabilidad penal. Con los reflectores encima, en apenas dos días de juicio, Luque y Cosachov ya se vieron envueltos en situaciones incómodas. El primero, que luce además un cambio asombroso en su fisonomía producto de la práctica del fisicoculturismo, agredió a un camarógrafo por grabarlo y la psiquiatra protagonizó un áspero cruce con Verónica Ojeda, expareja del astro mundial. Mientras eso ocurría en el interior del Tribunal del Fuero Criminal N° 3 de San Isidro (norte de Buenos Aires), en los exteriores decenas de simpatizantes ataviados con camisetas, banderolas y bombos se unían bajo el grito de justicia. Mariano Militello, representante de la Peña Maradoniana 22 de Junio (el nombre alude a la fecha del mítico partido ante Inglaterra en México 86), señala que el acompañamiento físico de los hinchas en este proceso es una muestra de lealtad recíproca. “Se trata de ser fieles a Diego, como él lo fue en vida con el pueblo”, refiere a El Comercio. Diversos colectivos que homenajean al exfutbolista, bajo la consigna Justicia por D10s, se vienen organizando para hacer guardia en las audiencias que se extenderán, al menos, cuatro meses más. El martes 18 comenzarán a declarar los testigos. Hasta julio, cerca de cien personas brindarán sus testimonios entre peritos, médicos, periodistas, familiares y amigos. En la nómina original se incluyen nombres como el conductor televisivo Marcelo Tinelli y el exrepresentante Guillermo Coppola. La lista se abrirá con Lucas Faría, Lucas Borge y Leonardo Mendoza, los tres policías que fueron los primeros en ingresar el día del deceso a la casa de Tigre (donde Maradona atravesó su internación domiciliaria). En los días posteriores, será el turno de las hijas del astro: Dalma, Giannina y Jana. Hernán Amez entiende que a partir de ahora vendrá la exposición y revelación de material sensible (audios e imágenes), como la foto de la primera audiencia. Incluso, dentro de la discusión, podrían ventilarse los penosos episodios de consumos y patologías del desaparecido futbolista. “Esperamos que toda esa sobreexposición, todo el circo, tenga frutos y sirva para que la verdad salga a la luz. Los ‘maradonianos’ esperamos saber qué pasó para que caiga el peso de la ley si hay responsables”, refiere. Fernando Burlando, abogado de Dalma y Giannina, aprobó la decisión del fiscal de exponer la foto, pese a su crudeza, porque fue una “estrategia de comunicación”. Para la familia, hubo negligencia en el tratamiento que recibió Maradona. Además de Burlando, la querella está compuesta por los abogados que defienden a los otros familiares del ‘Diez’: Mario Baudry representa a la expareja Verónica Ojeda y al menor hijo de Maradona Diego Fernando; Luis Ramírez oficia en nombre del hijo italiano Diego Armando Jr.; Gustavo Pascual y Félix Infante representan a Jana; y Matías Jurado es el abogado de las hermanas Rita, María Rosa y Ana María Maradona. Si bien la primera audiencia fue transmitida abiertamente en el canal de YouTube de la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires, la fiscalía solicitó que a partir de ahora el debate no se transmita al público para resguardar a los testigos. Tras las dos primeras jornadas –donde se definieron cuestiones del proceso–, los abogados de Luque y Cosachov anunciaron que sus patrocinados no seguirán concurriendo a las audiencias. Según los defensores, ambos no pueden desatender sus responsabilidades laborales por el tiempo que durará el juicio. Ambos solo volverán a los tribunales para la etapa de alegatos finales y la lectura del veredicto. Los hinchas siguen con atención, pero también con respeto el proceso. Militello dice que acompañarán la valoración que haga la familia del juicio. “En su entorno del último tiempo no hubo una vocación humana de cuidarlo. Nosotros queremos que se nos haga justicia, porque se nos fue un amigo, un padre, el tipo que mejor nos representó”, dice emocionado el hincha, que –como muchos argentinos– también se siente