Los humores de ‘Pipo’, llanto en la tribuna y el trencito de Gaibor: lo que no se vio del histórico triunfo de Alianza Lima ante Talleres
Fossati, las horas clave antes de iniciar su nueva era: cuáles son las primeras cinco decisiones que tomará en la U Alianza, la ‘U’ y Cristal: ¿Cómo trabajan las canteras del fútbol peruano y por qué la selección peruana ha tocado fondo en menores? Previo a que se dé el pitazo inicial, Renzo Garcés colocó una rodilla sobre el campo y comenzó a rezar mirando hacia abajo. Unos metros más allá, Erick Noriega extendió sus manos hacia el cielo y también se encomendaba a que todo salga bien esa tarde. Se trataba de un partido de quiebre contra el rival directo del grupo de la fase de grupos de la Copa Libertadores y el mismo Néstor Gorosito miraba a sus dirigidos, sobre todo al recién repuesto Guillermo Enrique, con total confianza. Con el pasar de los minutos, los ánimos de ‘Pipo’ fueron de la alegría profunda al enojo explosivo y, finalmente, la feliz resurrección. LEE: Pitín en la Bombonera y Quinteros en el Morumbí: Qué hay detrás de la decisión de Alianza de llevar a sus ídolos a sus partidos de visita en la Copa La ilusión inicial En el arranque, un cómodo Alianza Lima se encontró con el primer gol tras un ágil movimiento de Paolo Guerrero que hizo explotar a las cuatro tribunas del estadio Alejandro Villanueva. Todos celebraron al unísono, a excepción de los cerca de 200 visitantes de Talleres que se encontraban entre la tribuna norte y oriente. Guerrero, que en su celebración formó un corazón con ambas manos, buscó la mirada de su familia ubicada en uno de los palcos de ese lado de la cancha. Si bien todos los jugadores abrazaron al ‘Depredador’ con la misma emoción, ‘Pipo’ Gorosito no se inmutó desde su zona técnica, seguramente porque sabía que faltaba mucho por jugarse. Con el correr de los minutos, el entrenador argentino parecía tranquilo por cómo se venía resolviendo el partido ante un Talleres que no se encontraba en el campo y se llenaba de frustración. Esta misma se hizo presente al término del primer tiempo cuando una trifulca hizo que ‘Pipo’ sirva de mediador y evitara que Guillermo Viscarra cometiera alguna falta grave contra un jugador rival. De hecho, fue ‘Billy’ quien, en principio, se acercó a la gresca para separar a Erick Noriega de un delantero de la ‘T’. Sin embargo, alguna respuesta poco amable encontró el golero ‘íntimo’ que lo hizo sacar su lado más rabioso y nunca antes visto esta temporada. Como el primer tiempo ya había culminado, Gorosito se acercó y fue uno de los mediadores, respaldado por Hernán Barcos, para que la situación se calme y no ‘pisen el palito’ ante la provocación de los argentinos. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Fernanda Huapaya (@fernandahuapaya) La ira de Gorosito Ya para el segundo tiempo, Paolo Guerrero aumentó la ventaja en el minuto 57, pero lejos de tranquilizar a los ‘íntimos’, parecía que muchos andaban todavía con la euforia de la gresca del entretiempo. Entre ellos, Carlos Zambrano no dudaba en las entradas fuertes y era Renzo Garcés quien trataba de apaciguar la defensa. Era tanta la intensidad con la que se venía jugando que Erick Noriega se lamentó, golpeando la cancha, el hecho de haber cometido penal en el minuto 64. Una vez que se dio el descuento de Federico Girotti y el juego se reanudó, el ‘Samurai’ recibió los aplausos de Néstor Gorosito a modo de ánimo para que no pierda la concentración en el partido. Lo mismo hizo Kevin Quevedo, su compañero más cercano, con quien intercambió algunas palabras. Hasta entonces, si bien el primer descuento había molestado a Gorosito, fue recién en el empate del minuto 69 en el que dejó salir su enojo. Segundos antes de que se dé el gol, ‘Pipo’ ya venía reclamando que el juego debía pararse porque Eryc Castillo se encontraba tirado en el campo; una vez que la jugada culminó con la pelota en la portería de ‘Billy’ Viscarra, ‘Pipo’ solo atinó a aventar una botella que tenía en la mano contra el campo de juego. Metros más allá, Jhamir D’Arrigo, Ricardo Lagos y Gonzalo Aguirre seguían jugando un partido aparte reclamando cada jugada, lamentándose el empate y, sobre todo, corriendo hacia el otro lado de la cancha cuando se generó una nueva gresca entre ambos equipos que condicionó a Carlos Zambrano y que, minutos después, lo convertiría en el expulsado del encuentro. Resurrección y baile Las cuatro tribunas se vinieron abajo en el minuto 95. Hernán Barcos, como es su costumbre, volvió a ser el héroe de la noche con un gol agónico que hizo estallar a muchos hinchas en lágrimas, pero no tanto por el triunfo en sí mismo, sino por la forma en la que se daba: con uno menos y tras transitar la sensación de impotencia que significaría empatarlo o perderlo luego de haberlo podido asegurar con comodidad en el primer tiempo. 𝑨𝑳𝑬𝑮𝑹𝑰́𝑨, 𝑨𝑳𝑬𝑮𝑹𝑰́𝑨𝑨𝑨𝑨𝑨𝑨. 💙💙#ConAlianzaSiempre #VamosPorMás#ReafirmaTuLeALtad pic.twitter.com/JL6iF28Ijm — Club Alianza Lima (@ClubALoficial) April 23, 2025 Gorosito alzó ambos puños y vivió su propio viaje: la alegría, la molestia profunda y la resurrección. Ya en el vestuario, los jugadores celebraron el histórico triunfo que significaba que Alianza Lima ganara de local un partido de fase de grupos de Copa Libertadores tras 15 largos años. El protagonista fue Fernando Gaibor, quien ya “patentó” un conocido paso de baile en redes sociales que sus compañeros, incluidos Hernán Barcos y Paolo Guerrero, siguen a modo de “trencito”. ****** Gana increíbles premios con la Suscripción del Hincha. ¡Apoya a tu equipo favorito y vive la pasión de la Copa como nunca antes! Da click AQUÍ
