Hernando de Soto apunta a César Acuña: ¿Cuáles son los ministerios que controla Alianza para el Progreso?
Denisse Miralles jura como primera ministra: ¿Por qué se dio la ruptura entre Balcázar y De Soto? Ernesto Álvarez sobre José Jerí: “Si algo hay que corregir es que nunca más en su vida vuelva a usar una capucha” Aunque la nueva primera ministra, Denisse Miralles, ha rechazado ser parte de la “cuota” de un partido político en el Gabinete Ministerial, el entorno del economista Hernando de Soto ha apuntado a César Acuña, candidato presidencial de Alianza para el Progreso y ex gobernador regional de La Libertad, como la persona que trabó su juramentación y el ingreso de su equipo al Ejecutivo. De Soto ha referido que al interior del gobierno de José María Balcázar ha visto presencia de Alianza para el Progreso y también del cerronismo. Incluso, el economista refirió que tiene “un par de decenas de llamadas registradas” de parte de Acuña Peralta desde el momento en que fue anunciado como posible primer ministro. Pero remarcó que no le contestó “una sola llamada” ni a él ni a los representantes de otros partidos políticos, porque su idea era dar una imagen de “independiente”. En declaraciones a RPP Noticias, el excandidato presidencial de Avanza País contó que cuando Balcázar le ofreció conducir la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), él le dejó en claro que no quería “ser pantalla de nada” y que le pidió discrecionalidad para elegir a los integrantes del Gabinete. “Él me contestó que ‘el Gabinete es tuyo salvo Transportes y Comunicaciones’”, agregó. El economista explicó que su idea era realizar una primera renovación del equipo ministerial, porque “no era posible sustituir a todos” y luego otra, después de un tiempo de evaluación un poco más largo. “Obvio, para mí el presidente tenía las claras intenciones de hacer un gobierno nuevo, de ampliar las fronteras. No se trataba de que estuviera de acuerdo con un programa que yo nunca he presentado. Él lo que quería es que con mi buena imagen le permitiera salir adelante, yo le dije que no se trata solamente de imagen, sino de asegurarse de que todos sus ministros no responden a otros intereses”, remarcó. El excandidato consideró que el presidente Balcázar “está secuestrado y que hay que ayudar a liberarlo”. “Creo que sus intenciones son buenas, pero evidentemente pues lo han presionado y ha tenido que ceder”, acotó. Luego, en un comunicado difundido el miércoles, De Soto sostuvo que el país ha sido engañado y que los recientes acontecimientos políticos representan la restauración en el poder de grupos de políticos ampliamente desaprobados por la ciudadanía. El economista señaló que el sistema electoral fragmentado impide una fiscalización efectiva y favorece la captura del Estado por élites políticas que, según indicó, han retomado el control del gobierno. Asimismo, advirtió que el Ejecutivo vuelve a concentrar el poder en un gabinete que no rinde cuentas directamente al electorado. De Soto añadió que las próximas elecciones no significarían una renovación del poder, sino el riesgo de una continuidad de prácticas corruptas. Criticó a los sectores políticos que, según afirmó, no han logrado enfrentar el avance del crimen organizado ni la extorsión contra transportistas, comerciantes y empresarios, y cuestionó que se pretenda perpetuar en el poder a los mismos actores. Las dos listas: idas y vueltas Fuentes de El Comercio indicaron que De Soto llegó a presentar hasta dos listas a Balcázar el último martes para renovar el Gabinete que había sido heredado de José Jerí. El economista, en la primera cita que tuvieron por la mañana, le planteó al presidente el cambio en los ministerios de Relaciones Exteriores, Economía y Finanzas, Interior, Defensa, Justicia y Derechos Humanos y Desarrollo Agrario. Los otros ministros iban a ser ratificados, y luego de dos o tres semanas de evaluación se iban a realizar ajustes. El mandatario, de acuerdo con las mismas fuentes, aceptó las condiciones de De Soto, salvo el cambio en Torre Tagle. Es decir, mantener al canciller Hugo de Zela. Anteriormente, este Diario ha reportado que la visita que le hizo el embajador de Estados Unidos en Lima, Bernie Navarro, al ex juez el último viernes fue vital para la continuidad del diplomático en retiro. En opinión del economista, el Perú debe mantener buenas relaciones no solo con Estados Unidos, sino también con China. Inicialmente, De Soto estaba dispuesto a dejar a algunos ministros con vinculación a APP en el Gabinete. Sin embargo, una persona de su entorno le dijo que no podía tener a “gente de Acuña” a su alrededor, porque el candidato presidencial apepista “no es de confiar”. Es a raíz de esta situación que el autor de “El otro sendero” decide reconfigurar su lista para el Gabinete e incluye el nombre de independientes en los sectores donde había presencia acuñista. Esta segunda relación le fue alcanzada al mandatario, quien ya no volvió a responderle al economista. En ese interín, en Palacio de Gobierno armó una lista diferente de ministros, que fue la que terminó jurando. Fuentes de este Diario señalaron que Alianza para el Progreso habría tenido influencia en las designaciones en PCM, Economía y Finanzas, Vivienda, Construcción y Saneamiento, Salud y Comercio Exterior y Turismo. Precisamente, Luis Quiroz Avilés y Wilder Sifuentes fueron ratificados en Salud y Vivienda, respectivamente. En el Mincetur ingresó el abogado Luis Fernando Reyes Llanos, quien se desempeñaba como director general de la Dirección General de Justicia y Libertad Religiosa del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Durante el primer año del gobierno de Pedro Castillo, Reyes Llanos fue secretario general del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Fue nombrado por Iber Maraví, ex titular de la referida cartera. En conferencia de prensa la noche del martes, Miralles confirmó que De Soto quiso realizar cambios a la primera lista que ofreció. Y reconoció que ella y otros ministros que aún estaban en funciones le dijeron al presidente Balcázar “que el país no puede perder tiempo” frente a la emergencia de las lluvias y desbordes de ríos. “Le dijimos al presidente que el país no puede perder
