La Qhashwa del distrito de Capachica fue declarada como Patrimonio Cultural de la Nación. Así lo anunció el Ministerio de Cultura a través de la Oficina Descentralizada. Esta fiesta del campo y del amor se baila con fuerza entre la danza, música y el canto en las comunidades de Capachica, en la provincia y región de Puno.Según la Dirección Descentralizada de Cultura, la Qhashwa empieza en noviembre, cuando los jóvenes van a las zonas de pastoreo. Allí, entre cantos y risas, se enamoran bailando. La fiesta sigue hasta los carnavales, en febrero y marzo, donde las parejas danzan en grupo, se coquetean con pasos alegres y se cambian sombreros como señal de que el amor va bien. El baile tiene cuatro partes: primero el enamoramiento, con juegos y movimientos. Luego el cambio, donde se regalan sus sombreros. Después llega el pujllay, cuando agitan el wichi wichi para agradecer a la Pachamama por las cosechas. Y al final, el cacharpari, con vueltas que dicen «nos vemos el próximo año». La música la tocan los varones con charangos que suenan fuerte, los q’uirqui. Las mujeres cantan en quechua y castellano versos de amor y picardía. Y la ropa llama la atención, ellas con polleras, juyunas y rebozos de colores; ellos con sombreros negros, chalecos y pantalones bordados con flores, picaflores y águilas. Con este reconocimiento, se busca cuidar esta tradición que le da vida y memoria al pueblo de Capachica.

