RCS Universal Profile 4.0: nuevo estándar de mensajería incluirá videollamadas y mensajes más expresivos El reto de conectar a 70.000 móviles en un estadio Hace poco, Samsung lanzó al mundo su celular más avanzado hasta la fecha: el Galaxy S26 Ultra, un equipo que pelea, junto con otros pocos modelos de la competencia, el título de mejor teléfono móvil Android. Estamos ante un dispositivo nada barato y con pocos cambios frente a su antecesor; sin embargo, no deja de ofrecer calidad tanto en hardware como en software. ¿Estás pensando renovar equipo y quieres escoger entre las mejores opciones del mercado? Esta pieza tecnológica debería estar como opción en tu lista. Dos son las grandes novedades de este año: una pantalla de privacidad, que impide que los curiosos fisgoneen el contenido que visualizamos, y la opción de Bloqueo Horizontal, para grabar videos con mucha mejor estabilidad. Como pionero de la inteligencia artificial en la industria celular, el Galaxy S26 Ultra no podía dejar de seguir apostando por esta tecnología. No obstante, aunque el equipo integra más herramientas y aplicaciones con IA que versiones anteriores, la mayoría de ellas probablemente ni las usaremos; y las que sí, suelen ser avances nativos de otras compañías —como Google— que Samsung integra. MIRA: Esto fue lo más descargado durante el 2025, y el smartphone fue la plataforma más usada Un tercer gran cambio con respecto a la generación del año pasado es su nuevo procesador, el Snapdragon 8 Gen 5 de 3 nanómetros, el más avanzado de Qualcomm, que además ha sido adaptado específicamente para el teléfono de Samsung. Sin embargo, este salto generacional no es precisamente una innovación, ya que se produce con cada nuevo modelo. Todo esto es algo normal en el mundo de los teléfonos inteligentes: la mayoría de los diseños mejoran a pequeños pasos, y son muy raros los casos en los que presentan un avance verdaderamente revolucionario. No por eso el S26 Ultra deja de ser un celular de calidad superior, con una de las mejores cámaras del mercado, aunque también con un precio que parte desde los 6.099 soles (en la web de Samsung). Fue la línea Galaxy S la que implantó la tendencia mundial de marcos redondeados como símbolo de alta calidad; la competencia no tardó en imitar el concepto. El año pasado, el modelo Ultra apostó por una construcción más rectangular, que lo devolvía a sus raíces y le daba una mayor imagen de robustez. A mí, en lo personal, esta vuelta al pasado me gustó, pero este año la firma surcoreana ha decidido retomar los marcos curvados. No obstante, este detalle no cambia demasiado la apariencia del teléfono, que prácticamente sigue siendo muy similar a su antecesor de 2025. Tampoco hace una gran diferencia visual la adopción de aluminio, en vez del titanio utilizado en modelos anteriores, para los marcos del equipo. Eso sí, Samsung afirma que, gracias a este cambio, pudo extender los mismos tonos al marco y a la parte trasera del teléfono, creando una apariencia más uniforme. En mis manos tuve el modelo color violeta cobalto, pero —en la web de Samsung Perú— también están disponibles los colores negro, azul cielo y blanco. El S26 Ultra conserva la misma cubierta de cristal Corning Gorilla Armor 2 y, en la parte trasera, Gorilla Glass Victus 2 del año pasado. En mi experiencia, la resistencia de este celular está, fuera de toda duda, comprobada. Lo llevé a la montaña unos días y tanto su pantalla como el resto del cuerpo no tuvieron rasguños significativos. Tan bonitos son los diseños de alta gama que da ganas de tenerlos siempre desnudos, pero francamente, si queremos salvaguardar nuestra inversión de 6.099 soles, es mejor protegerlo con alguna carcasa. Algo que no me termina de convencer en los equipos de alta gama es la disposición de sus módulos fotográficos, cada vez más grandes y aparatosos, que rompen la estética mayormente sobria de los teléfonos. Y no solo es una cuestión estética: son tan grandes que, al posar el equipo sobre una superficie, se tambalea. Algunos más, otros un poco menos; el S26 Ultra lo hace bastante. Y lo entiendo, sé que contar con cámaras mejor logradas implica sensores más grandes; seguramente esta no es más que una queja nostálgica, pero espero el momento en que las cámaras reduzcan su tamaño. Por último, en la esquina inferior derecha se esconde el S-Pen —sí, aún lo tenemos—, muy bien integrado, de tal manera que su presencia es prácticamente imperceptible a menos que presionemos un pequeño botón dentro del mismo marco del equipo. Si bien la mayoría de los usuarios probablemente prescindirá de esta herramienta, se siente bien que siga ahí. ¿Para qué sirve entonces? Es útil para tomar apuntes rápidos, por ejemplo, para quienes tienen reuniones empresariales frecuentes o para reporteros. También puedes probar dibujar, aunque seguramente, si lo tuyo es el diseño profesional, resulte más lógico apostar por una tablet o una laptop. Vamos a una de las “pepas” de esta reseña. La función Privacy Display de Samsung es exclusiva del Galaxy S26 Ultra y se trata de una característica de hardware integrada en la pantalla. ¿Qué hace? Simula el efecto de un protector de pantalla de privacidad sin necesidad de aplicarlo manualmente, y no reduce drásticamente el brillo ni la calidad de la imagen. Si viajas en transporte público, sabes lo incómodo que es que fisgoneen tu celular. Puede ser que estés en una conversación privada, leyendo sobre algún tema algo vergonzoso o insertando la contraseña de tu aplicación bancaria; son situaciones en las que preferimos que no haya personas entremetiéndose. Activando la opción de privacidad, será mucho más difícil para terceros visualizar el contenido de la pantalla. Lo mejor de todo es que podemos elegir en qué aplicaciones activarla, por ejemplo, notificaciones de mensajería o aplicaciones bancarias. No es recomendable usar este modo todo el tiempo, ya que la pantalla se ve algo descolorida, pero resulta útil cuando se busca mayor privacidad. Si vas a jugar, tal