Trump y Xi Jinping: ¿Por qué el presidente de EE.UU. necesita ahora mantener una buena relación con China? Trump aprobó atacar a los hutíes y luego frenó la operación: ¿por qué cambió de opinión? María Corina Machado brega por regresar a Venezuela. La líder opositora ha intentado hacerlo al menos siete veces por tierra, mar y aire en los últimos meses, pero ninguno de los planes ha logrado concretarse. Ahora, después de los últimos fracasos en Panamá, su entorno evalúa una estrategia distinta. El desafío adquiere una nueva dimensión después de que la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, afirmara ante la Asamblea General de la ONU que “en Venezuela habrá elecciones”, aunque sin fijar una fecha. De acuerdo con un informe del diario español ABC, entre los últimos tres planes de Machado estuvo una travesía secreta por el Caribe, que fue frustrada por una supuesta avería de la embarcación. También fracasaron alternativas aéreas. Todo ocurrió esta semana. El vuelo privado que debía sacar el martes de Panamá a Machado con rumbo a Venezuela “ni siquiera despegó”, según confirmó su equipo a la agencia EFE. Bonaire, Aruba y Curazao no concedieron el pedido de permiso de aterrizaje. El plan marítimo contemplaba la entrada de Machado a Venezuela a bordo de una pequeña embarcación que zarparía desde Panamá y cruzaría el Canal en un trayecto de dos días, pero el motor sufrió una avería, según ABC. Entonces, su equipo intentó organizar vuelos hacia Aruba, Curazao y Bonaire, pero le denegaron el aterrizaje. Con estos nuevos intentos, ya son siete las veces que Machado ha tratado de volver a su país. Ante el fracaso de las siete operaciones clandestinas, ABC informa que ahora sus aliados estudian una alternativa radicalmente distinta: que Machado intente regresar públicamente y acompañada por una delegación internacional de políticos y personalidades. La idea sería elevar el costo político si el régimen venezolano bloquea su entrada. El diario español remarca que una operación pública tendría problemas de seguridad, logística y de coordinación internacional, por lo que todavía no existe una decisión definitiva. María Corina Machado salió de Venezuela en diciembre de 2025 en una operación secreta por vía marítima hacia Curazao, antes de viajar a Noruega para recibir el Premio Nobel de la Paz. Desde entonces no ha retornado a su país. Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se refirió el miércoles a la situación de Machado, a quien calificó de “muy valiente”, pero evitó decir cuándo o en qué condiciones debería regresar a Venezuela. Mientras que según el portal Axios, en el breve encuentro que sostuvieron esta semana en Nueva York, el presidente Donald Trump habría planteado a Delcy Rodríguez que Venezuela debe celebrar elecciones libres, pero no le habló de plazos. Rodríguez dijo el miércoles ante la Asamblea General de la ONU que “habrá elecciones en Venezuela”, pero no indicó una fecha. Axios precisó que Estados Unidos quiere que las elecciones en Venezuela sean convocadas a través del Consejo Nacional de Reconciliación, que representa a varios partidos políticos. Pero antes de deben cumplir algunos pasos: cambiar la composición del Tribunal Supremo de Justicia para que sea más representativo del país. Reformar el Consejo Nacional Electoral (CNE) para garantizar que no se repita lo ocurrido en las elecciones del 2024, cuando se manipuló el conteo de votos y se robó la elección de Edmundo González en favor de Nicolás Maduro. El tercer paso sería el anuncio de una fecha para las elecciones. Para el politólogo Luis Nunes, el principal responsable de los obstáculos que han impedido el regreso de María Corina Machado a Venezuela sería Diosdado Cabello, actual ministro del Interior y uno de los hombres fuertes del chavismo. “Definitivamente Diosdado Cabello es quien está obsesionado con ella”, afirma el analista. Sostiene que el dirigente chavista menciona constantemente a la líder opositora en sus programas. Nunes considera que el Gobierno Venezolano teme que el regreso de Machado complique el escenario político que intenta construir tras la llegada de Delcy Rodríguez al poder y su reciente participación en la Asamblea General de la ONU. “Ellos creen que tienen a Dios agarrado por la barba, pero eso se les echaría a perder con la llegada de María Corina”, afirma. Nunes también sostiene que bastaría con un mensaje de la Casa Blanca o del propio Marco Rubio para que no se impida el retorno de Machado, “pero ellos están con ese sofisma, con esa frase engañamuchachos que dice, ‘bueno, el pueblo es el que va a decidir cuándo son las elecciones en Venezuela’. Si tuvieran los pantalones bien amarrados, le preguntarían al pueblo cuándo quieren las elecciones, y les responderían ya, ahora, en este momento”. Por su parte, el analista político venezolano Leandro Rodríguez Linárez cree que Estados Unidos estaría detrás de los obstáculos que han impedido a Machado regresar a Venezuela. Según su interpretación, Washington tendría capacidad para influir sobre las rutas y los puntos de entrada que la política ha intentado utilizar durante los últimos meses. “El único con ese poder es Estados Unidos, porque el régimen de Rodríguez no tiene esa injerencia externa… Estados Unidos es el único que tiene ese poder tan grande de influenciar en los aeropuertos y puertos de todo el mundo”, afirma Rodríguez Linárez a El Comercio. Rodríguez Linárez vincula los obstáculos con los intereses económicos de Estados Unidos en Venezuela y con el proceso de apertura de la economía venezolana. Según su análisis, Washington buscaría asegurar primero las condiciones para que sus empresas obtengan oportunidades de negocio antes de una eventual reinstitucionalización del país. “Ellos quieren, primero, como decimos aquí en Venezuela, quedarse con lo mejor del lomo, asegurar los mejores negocios para sus empresas”, enfatiza. Nunes es tajante al afirmar que la presencia de Machado en Venezuela podría modificar el escenario político. Asegura que, según las encuestas serias, la dirigente opositora tendría un amplio respaldo electoral y arrasaría en las presidenciales. “El retorno de María Corina sí puede precipitar una presión que obligue al gobierno a